REPORTAJE | En un contexto global marcado por la digitalización, el mundo transmedia ayuda a construir, diversificar y ampliar el relato periodístico tradicional. Es en los prosumidores donde los nuevos modelos mediáticos encuentran las raíces de la financiación y el consumo interactivo de la información. Esta transformación estructural redefine el papel del periodismo y la relación bidireccional entre medios y audiencias.
Prosumidores como origen del periodismo transmedia

La audiencia es clave en el periodismo transmedia desde el momento en el que se transforma en prosumidor —capaz de consumir y producir contenidos al mismo tiempo—. Se pasa de un modelo vertical donde los medios producían y el público consumía, a un ecosistema donde, como señala Enrique Vaquerizo, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos: «Quiero que un periódico me deje comentar sobre ciertas noticias, que haya espacio para compartirte mi experiencia sobre un determinado tema del que haces un reportaje. Quiero interactuar contigo en las redes sociales y darte mi opinión sobre si lo que estás ofreciendo es un producto y que mi opinión cuente». Esto no solo convierte al público en una parte activa del relato transmedia, sino que
impulsa cambios en las dinámicas empresariales (muchos negocios dependen de plataformas como Tripadvisor por las reseñas de los clientes). También fomenta elementos clave del ecosistema mediático como el uso multidispositivo, la ubicuidad del consumo de información y la economía de los creadores. Con este último sistema cualquier persona puede monetizar su pasión sobre un tema a través de la creación de contenidos. Esto supone una democratización de la información ya que los usuarios pueden conocer a gente que comparten los mismos hobbies, crear una comunidad de seguidores que les interese y con los que pueda compartir esa pasión y convertirlo en un medio de subsistencia.
La economía de la atención
Otro factor clave procedente de los prosumidores es la economía de la atención, un sistema en el que los creadores pueden monetizar sus contenidos a través de publicidad, patrocinios, suscripciones o el apoyo directo de su audiencia, convirtiendo la creación digital en una actividad profesional dentro del entorno mediático contemporáneo. «Vivimos en un momento en el que nuestras horas en Internet se ha incrementado. Pasamos una media de 13-14 h cada usuario en Internet en el mundo de datos en España» confirma Enrique Vaquerizo. «Cada vez consumimos contenidos más cortos, lo que es paradójico porque disponemos de más tiempo para consumir pero lo hacemos de una forma muchísimo más corta y con breves estallidos de atención».
Nuevos modelos de negocio
El crowdfunding
Aunque los focos del periodismo transmedia y los prosumidores se centran en sus efectos sociales, es en la inversión donde se ven importantes cambios. Uno de ellos es la aparición del crowdfunding, un modelo de financiación colectiva donde el público aporta dinero para hacer posible un proyecto. Los beneficios de este escenario permiten una menor dependencia publicitaria a la vez que los medios reciben un mejor conocimiento sobre los deseos de la audiencia. El profesor de Periodismo Miguel Ángel del Arco de la Universidad Carlos III investiga cómo el crowdfunding fue el modelo utilizado en 2015 para el nacimiento del diario El Español.
Recaudó 3,6 millones de euros, superando el récord internacional del medio neerlandés De Correspondent y consiguió que una comunidad fiel de lectores e inversores en X se unieran en un único perfil. De esta manera, El Español ha podido consolidarse como un medio digital que proporciona bloques con noticias patrocinadas y más información.
Crowdfunding y la verificación
Dentro del crowdfunding, existe un tercer ámbito donde se aprecia el papel de los prosumidores y cómo su interacción transmedia logra modificar el negocio periodístico: la verificación. Aunque esta práctica es más habitual en el contexto anglosajón, parte de la naturaleza del crowdfunding de buscar la colaboración de la audiencia pero extendiéndose al fact-cheking. Los prosumidores pueden asegurar y reforzar la verificación dentro del relato transmedia sin la necesidad de herramientas sofisticadas, como indica el profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, David García Marín. De esta forma, los medios integran la participación individual para identificar falsos contenidos, lo que acaba por convertir el ecosistema transmedia en una red de vigilancia colectiva.
Los beneficios del crowdfunding permiten una menor dependencia publicitaria a la vez que los medios reciben un mejor conocimiento sobre los deseos de la audiencia.
El transmedia branding
Otro nuevo modelo de negocio derivado de esta figura de los prosumidores es el transmedia branding. Se trata de una estrategia de comunicación donde una marca crea su identidad en varios medios y plataformas a través de un relato. Cada canal aporta información, por lo que no se repite el mismo mensaje en todos los soportes, sino que expande la historia de la marca. El País es uno de los medios pioneros en este transmedia branding con la reciente Guerra de Irán. Combina distintos formatos: vídeos explicativos y programas especiales donde analiza diferentes sucesos durante el conflicto o artículos en la prensa digital para combatir la desinformación.
Esta estrategia se manifiesta con claridad en la producción de programas especiales en directo combinado con contenido multimedia a través de YouTube. Los analistas geopolíticos desglosan en tiempo real la ofensiva de Estados Unidos e Israel y pueden incluir vídeos, hilos de X o breves noticias. Destacan los mapas interactivos sobre la situación geopolítica y militar de en Irán y los ataque estadounidenses e israelitas. Esto permite que los usuarios investiguen y cumplan su rol de prosumidor interactuando en la sección de comentarios.


Rentabilidad mediática propia
«Antes, esto requería mucha competencia digital y tecnología muy avanzada. Hoy, con un móvil y una aplicación, prácticamente cualquiera puede producir ese tipo de contenidos», afirma García Marín. En la cobertura de grandes acontecimientos mediáticos se aprecia la importancia de los prosumidores dentro del periodismo transmedia. Con los prosumidores el negocio periodístico se enfrenta a un escenario interesante donde ya no solo pueden producir contenidos, sino también verificar su autenticidad. Además: «estamos viendo donde la batalla, desde el punto de vista informativo y comunicativo, se basa sobre todo en la atención. Vivimos un momento en que la ruptura, separación tradicional entre periodistas y comunicadores, o directores de cine, productores, periodistas y las audiencias se ha roto», asegura Vaquerizo. Todo el mundo es susceptible de convertirse en un medio de comunicación o en su propia fuente de verificación.







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