ENTREVISTA | Después de cincuenta años ejerciendo como sacerdote, Jesús Vega sigue irradiando la misma energía y carisma que el primer día. A sus 78 años, el cura Suso (cómo le conocen todos en la isla) no pierde las ganas de innovar y revolucionar todos los pueblos y parroquias por las que pasa. Así que a nadie le sorprendió cuando propuso habilitar una aplicación móvil, llamada Konvoko, para difundir información a sus feligreses.
El señor Vega me abre las puertas de su casa parroquial, grande y luminosa en una mañana de Semana Santa. Y siendo conocedor de lo ajetreado que tienen que ser esos días para su gremio no puedo evitar mostrarle mi agradecimiento en repetidas ocasiones.
Antes de comenzar, le explico el motivo de mi visita y es él quien destaca: “las nuevas tecnologías siguen avanzando, y con ella la manera que la que difundimos y recibimos información”. Y razón no le falta, el horizonte del periodismo se difumina cada vez más, provocando que, hoy día, coexistan diversos canales por los que la información puede ser difundida.
De esta evolución de los canales informativos surge Konvoko, la nueva aplicación móvil que difunde contenidos para ciertos colectivos. La aplicación permite recibir en los smartphones mensajes multimedia de todo tipo de instituciones. De esta herramienta también ha sacado partido la parroquia de Suso, localizada en la villa de Ingenio, un pequeño pueblo del suroeste de Gran Canaria.
Los inicios de Konvoko
Aunque pueda parecer un poco cómico y tétrico a partes iguales, lo cierto es que la explicación sobre cómo surgió la idea de implementar esta nueva técnica en la parroquia parece bastante lógica. Así, el cura nos explica los comienzos de esta iniciativa en el pueblo de Ingenio:
Sin embargo, poco a poco, la información que se difundía por esta app fue cada vez mas variada. Jesús Vega comenta que, en parte, esto se debe a el aumento de lectores que ha experimentado la aplicación. «Ahora las señoras de 80 años saben manejar el móvil», comenta Jesús Vega, justificando así que el target principal de esta aplicación son las personas de entre 60 y 80 años. No obstante, la edad de los usuarios de este servicio es muy variada en la actualidad. Suso nos comenta que, ahora, padres, madres, abuelos e incluso algún que otro nieto tiene descargado Konvoko para informarse tanto ellos, como sus familiares más cercanos. Por eso, aunque al principio el Konvoko de la parroquia de Ingenio estaba enfocado a las actividades diarias de la Iglesia, actualmente realiza la misma función que un periódico local.
El gran impacto de Konvoko
El impacto que tuvo la aplicación en uno de los pueblos más antiguos de la isla de Gran Canaria no solo sorprendió al propio cura. “Actualmente llega a casi 3.000 personas cada artículo que publicamos. Para nosotros (la comunidad parroquial) sigue siendo novedoso que podemos llegar a tantas personas” comenta Jesús Vega, aun incrédulo con el alcance masivo de Konvoko.
Algo que fascina al párroco son las anécdotas que, diariamente, vive con la aplicación. Nos comenta que los ciudadanos de este y de pueblos colindantes demandan cada vez más información. Suso cuenta orgulloso cómo los vecinos utilizan la frase “ha salido en el Konvoko” como argumento de que la noticia posee relevancia dentro de la vida vecinal.
Aunque las reacciones de los ciudadanos de Ingenio son de lo más variadas, las críticas que Jesús suele recibir ocurren cuando la institución no publica alguna noticia que los ciudadanos consideran relevante. Los vecinos han llegado a recriminar al eclesiástico la ausencia de artículos que relaten algún que otro suceso, tal y como él nos lo cuenta:
Ingenio: desprovisto de medios
En esta línea, el tema de conversación se bifurca hacia la responsabilidad que tienen los medios de comunicación. La ciudadanía no solo muestra interés por el abastecimiento de informaciones nacionales o internacionales; de igual o mayor forma, es necesaria la información local.
El párroco realiza un reflexión acerca de la desaparición de estos medios locales, tan imprescindibles para la vida de sus ciudadanos. Jesús Vega recuerda cómo en los años ochenta, el pueblo estaba dotado de ciertos medios de comunicación que han ido despareciendo progresivamente.
Las anécdotas del cura
Según señala Jesús Vega, esta no es una opinión aislada. Tras cincuenta años ejerciendo como eclesiástico, Jesús Vega confiesa que el clima de opinión general en el pueblo es de hartazgo. Las anécdotas y experiencias del párroco son infinitas. Por ello, no duda en narrarlas para, de esta manera, enriquecer su punto de vista. Así, Jesús hace memoria y no duda en relatar una situación personal que le hizo percatarse de la escasez informativa a la que los vecinos de Ingenio estaban sometidos desde casi los años ochenta.
Jesús Vega asegura que la aparición de nuevos canales informativos para los ciudadanos ha supuesto un gran cambio. «Gracias a Konvoko, podría decir que la comunidad parroquial ha aumentado» asegura el sacerdote. La modernización de la Iglesia ya ha comenzado. Aun con miedo a afirmar rotundamente que esta nueva era tecnológica ha venido para quedarse, Suso considera que este es el camino que debemos seguir.
Una iniciativa que comenzó con la finalidad de informar a las personas mayores de las defunciones ha terminado convirtiéndose en «el periódico del pueblo». Feligreses y ciudadanos agradecen continuamente a Jesús Vega la función que desempeña en Ingenio. Gracias a él y a la comunidad parroquial, que hacen posible las publicaciones, el pueblo vuelve a cobrar vida. De una forma altruista, este nuevo canal informativo se ha convertido en la vía mas fidedigna que tienen los ciudadanos de una localidad de casi 31.000 habitantes para conocer los sucesos que ocurren a su alrededor.







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