A lo largo de los años, ejercer el periodismo siempre se ha relacionado con el uso grandes equipos técnicos, cámaras profesionales y redacciones completas detrás de cada pieza informativa. Sin embargo, la aparición del smartphone ha alterado profundamente esta lógica, dándole un giro completo. A día de hoy, un solo profesional puede grabar, editar y publicar contenido informativo desde su propio teléfono móvil, dando lugar al llamado Mobile Journalism o MOJO.
En una entrevista para el diario digital británico Journalism UK, Marc Settle, periodista de la BBC especializado en formatos móviles, realizó las siguientes declaraciones:
“El smartphone permite al periodista ser siempre periodista; puede informar en cualquier momento cuando ocurre algo.”
The three pillars of mobile journalism: Marc Settle — Journalism.co.uk (2018)
A raíz de estas palabras podemos confirmar que este «nuevo» tipo de periodismo no solo es más cómodo por su tamaño, si no que también podemos crear contenido periodístico en cualquier momento y lugar, siendo mucho más práctico a la hora de reportar un hecho noticiable.
Eficiencia como nuevo modelo profesional
El periodismo móvil surge como respuesta a una necesidad clara dentro de los medios: producir más contenido con menos recursos. Reducir desplazamientos, equipos técnicos y tiempos de edición permite a las redacciones cubrir más historias sin aumentar los costes de producción.
Este modelo introduce una figura profesional más autónoma y versátil. El periodista deja de depender de múltiples especialistas técnicos para asumir funciones que antes estaban divididas entre cámaras, editores o realizadores. La tecnología móvil no sustituye al periodista, sino que amplía sus capacidades y redefine sus competencias profesionales.

En este contexto, la rapidez adquiere un valor estratégico. Publicar primero y adaptarse a los ritmos de consumo digital se convierte en un elemento clave para mantener la relevancia informativa en redes sociales y plataformas digitales.
Del reportero móvil al creador periodístico
Con el paso del tiempo, el MOJO ha evolucionado más allá de las redacciones tradicionales. Lo que comenzó como una solución práctica para medios audiovisuales se ha transformado en un nuevo ecosistema narrativo donde el periodista también actúa como creador de contenido.
Las redes sociales han acelerado esta evolución. El público ya no consume únicamente noticias en medios convencionales, sino también en formatos breves, visuales y cercanos producidos directamente por periodistas independientes.
En este nuevo escenario destaca el trabajo de muchos creadores, como es el caso de Rafa Escrig, cuyo contenido ejemplifica una evolución del perfil MOJO. Su forma de narrar combina herramientas ligeras de producción, lenguaje audiovisual adaptado a redes sociales y una relación más directa con la audiencia. Este modelo demuestra cómo el periodismo móvil ha trascendido el ámbito técnico para convertirse en una nueva forma de identidad profesional.
En cuanto al contenido que realiza, destacan sus blogs con narrativa periodística, utilizando recursos audiovisuales propios del reportaje para contar historias desde una perspectiva cercana y personal. A través de este estilo, adapta el lenguaje informativo tradicional a los códigos digitales y a las nuevas formas de consumo audiovisual que siempre andan buscando esa tan ansiada viralidad.
Tecnología y valor humano
Una de las principales críticas al periodismo digital es la posible pérdida de profundidad informativa debido a la rapidez de producción. Sin embargo, el MOJO no elimina el criterio periodístico, sino que desplaza el valor hacia la creatividad, la narrativa y la capacidad de contextualizar la información.
“La inmediatez se ha convertido en un valor dominante del periodismo digital, aunque a menudo entra en tensión con la calidad y la verificación informativa.”
Salaverría, R. (2019). Digital Journalism: 25 years of research. El Profesional de la Información.
La tecnología facilita el proceso, pero sigue siendo el periodista quien aporta interpretación, enfoque y credibilidad. En un entorno saturado de contenidos, la diferenciación ya no depende únicamente de los recursos técnicos, sino de la mirada profesional detrás de la cámara.
El futuro del periodismo cabe en un móvil
El crecimiento del periodismo móvil evidencia que la profesión continúa adaptándose a los cambios tecnológicos sin perder su esencia informativa. El MOJO no supone el fin del periodismo tradicional, sino su evolución hacia modelos más flexibles y cercanos al público.
La figura del periodista capaz de trabajar desde cualquier lugar, conectar directamente con la audiencia y adaptar su narrativa a distintos formatos se perfila como uno de los perfiles clave del ecosistema mediático actual. En este sentido, el paso del reportero móvil al periodista digital representa no solo una innovación técnica, sino una transformación cultural dentro del periodismo contemporáneo.







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