
¿Contagio o prevención? El efecto Werther y el efecto Papageno
Hasta hace apenas dos décadas, la recomendación era no tratar las muertes por suicidio en los medios. Esto se debía al temor al “efecto contagio”, conocido como efecto Werther. Ocurre cuando la notificación u observación de una muerte por suicidio provoca otros casos similares. Este efecto debe su nombre a la novela Las penas del joven Werther, escrita por Goethe, cuyo protagonista se quitó la vida. Como consecuencia, se produjeron muertes por suicidio de muchos jóvenes europeos de la época. En el contexto de los medios, este fenómeno ocurre cuando las informaciones sobre suicidios son incorrectas o sensacionalistas. También se produce si se incluyen detalles del método o se simplifica una realidad multifactorial.
En cambio, en el año 2000 la OMS facilitó un instrumento a los profesionales de la comunicación para la prevención del suicidio. A través de este documento, recomienda a los medios qué no hacer a la hora de informar una muerte por suicidio. No deben publicar fotografías ni la nota suicida, no dar detalles del método, no dar razones simplistas, no sensacionalizar el suicidio… Pero también invita a los medios de comunicación a hablar de suicidio, a visibilizar un problema de salud pública, para prevenirlo. Recomienda trabajar con autoridades de la salud en la presentación de los hechos, resaltar las alternativas al suicidio, proporcionar información sobre líneas de ayuda, entre otros.
Cuando los medios de comunicación visibilizan de manera correcta, ética y responsable este problema social, pueden ayudar en la prevención de las muertes por suicidio. De esta forma, se produce el conocido como efecto Papageno. Este fenómeno refleja el efecto positivo que tiene un tratamiento responsable de la información por parte de los medios de comunicación en la prevención de la conducta suicida. Este efecto debe su nombre a Papageno, personaje de La Flauta Mágica de Mozart. Papageno tenía ideación suicida, pero nunca llegó a culminarla gracias a la ayuda de sus tres amigos, quienes le ofrecieron alternativas.

¿Qué opinan los profesionales de la salud?
Raquel Moreno Puertas, médico psiquiatra en la Región de Murcia, asegura que no es lo mismo hablar del suicidio como un problema de salud pública que hacerlo de manera sensacionalista:

Para colaborar en la detección temprana y la intervención en la prevención del suicidio, pueden difundir señales de alarma, mensajes que favorezcan el pedir ayuda a tiempo y, sobre todo, recursos disponibles para la población. Algunos de estos recursos de ayuda son el Teléfono de la Esperanza, la línea de atención a la conducta suicida (024) o numerosas asociaciones y centros de salud mental.

Entre los factores de alerta que los medios deben explicar a la población, destaca la verbalización del deseo de muerte, autolesiones, gestos autolíticos, cambios trágicos como venta de propiedades o arreglar papeles…

Anna María Castro es enfermera en el Centro de Salud Mar Báltico, en Madrid. Considera que el papel de la enfermería es clave en la prevención del suicidio. Las enfermeras realizan evaluaciones a los niños en los que pueden descubrir tendencias autolesivas o problemas psicológicos a los menores. Anna asegura que “hablar de suicidio es muy importante porque previene en la persona”. Cree que los medios de comunicación pueden demostrar que el suicidio no es un hecho aislado.
“Es importantísimo visibilizar lo que está ocurriendo, porque así podemos encontrar mejor las causas y, entre todos, parar esto”, afirma.
Considera que los medios de comunicación tienen una función imprescindible en la prevención del suicidio a través de la información. También afirma que los periodistas deben enseñar a la población civil a filtrar la información para distinguir entre aquello que es veraz y aquello que desinforma.
Recomendaciones actuales al profesional de la comunicación
Los medios de comunicación son una herramienta imprescindible en la prevención del suicidio a través de su función visibilizadora. Siendo consciente de la importancia de los medios en la prevención a través del efecto Papageno, el Gobierno de España, a través del Ministerio de Sanidad, publicó en 2020 un documento titulado ‘Recomendaciones para el tratamiento del suicidio por los medios de comunicación. Manual de apoyo para sus profesionales’.
Este documento se actualizó posteriormente en el ‘Decálogo de recomendaciones para profesionales en la comunicación responsable sobre el suicidio’ (2025). En él, el Ministerio de Sanidad expresa aquello que recomienda hacer y aquello que recomienda evitar:

La importancia de la comunicación preventiva
La importancia de la comunicación preventiva y de la visibilización responsable es, precisamente, el eje central del trabajo de la asociación La Niña Amarilla. Esta asociación fue fundada por tres periodistas para actuar como altavoz social en la prevención del suicidio. Según Cristina Martínez Vallier, secretaria de la asociación:

Cristina explica que, mediante su labor, buscan generar relatos que no solo se queden en el suceso, sino que “aportan contexto, desmontan mitos, incorporan recursos de ayuda… para que las personas puedan reconocerse y pedir ayuda”. De esta forma, la comunicación puede ser un factor preventivo, frente al efecto Werther que describe los riesgos del tratamiento sensacionalista.
A pesar de la existencia de recomendaciones específicas y del impulso de iniciativas como La Niña Amarilla, la aplicación de estos principios en las redacciones no es homogénea. Cristina Martínez Vallier señala que uno de los principales problemas es la falta de formación específica en los medios de comunicación:

Esta carencia se traduce, según explica, en un uso irregular de las recomendaciones y en la persistencia de enfoques sensacionalistas, especialmente cuando la información se produce bajo presión o en contextos de actualidad inmediata.
Aplicación en los medios de comunicación
Esta realidad se refleja también en la práctica diaria de los profesionales de la información. Jesús Soler es periodista en el diario digital El Español, especializado en sociedad y sucesos en la sección de Madrid. Asegura que cuando comenzó a trabajar en esta sección, no existía un protocolo establecido en su periódico. Ante ello, en su sección idearon una metodología para tratar este aspecto, que a día de hoy continúa explicando.
Según explica, cuando la noticia es un hecho aislado, no la cubren. Por ejemplo, comenta que le llegó una foto de un hombre fallecido por suicidio y decidieron no publicarla. En cambio, cuando tiene una historia social y periodísticamente hablando importante, sí que se publica. Esto último ocurrió con el caso de una estudiante fallecida por suicidio en la facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid.
En cuanto al proceso de decisión, asegura que, por lo general, son él y su jefe quienes valoran si una información se publica o no. Aunque reconoce que, en última instancia, cargos superiores podrían imponer su difusión, si bien asegura que esta situación nunca se ha producido.
Respecto al tratamiento informativo, el periodista asegura:
«El lenguaje debe ser sencillo. Creo que de este modo el sensacionalismo queda de lado y te ciñes a la información pura y dura».
Este enfoque planteado en la sección de sociedad en Madrid de El Español, a pesar de no ser un protocolo oficial del medio, convive con las recomendaciones de los organismos oficiales, que subrayan la importancia de evitar el sensacionalismo y contextualizar correctamente la información.
El papel de las redes sociales
En este contexto, las redes sociales han transformado también la forma en la que se habla del suicidio. Según Cristina Martínez, las redes sociales tienen un doble papel en la visibilización del suicidio:

En la misma línea, la enfermera Anna María Castro subraya que «en redes hay más desinformación que información», lo que puede afectar especialmente a los jóvenes si no cuentan con herramientas para distinguir contenidos fiables. Aun así, ambas coinciden en que también pueden tener un papel preventivo: desde comunidades digitales que ofrecen apoyo hasta sistemas que redirigen a recursos de ayuda cuando se buscan términos relacionados con el suicidio.
Cabe mencionar la peligrosidad que pueden tener las redes sociales cuando fomentan retos peligrosos. La red social rusa VKontakte fue una de ellas con el caso de la «Ballena azul«. Este reto viral que consistía en superar una serie de pruebas autolesivas durante 50 días y que se vinculó con varios suicidios de jóvenes
¿Qué debe tener en cuenta el periodismo de cara al futuro?
La visibilización del suicidio por parte de los medios no se trata únicamente de informar sobre un hecho, sino que permite salvar vidas, gracias a ser una herramienta clave de prevención. Al contextualizar los suicidios dentro de un problema de salud pública, ofrecer información veraz y recursos de ayuda, y evitar el sensacionalismo, los medios pueden contribuir a que la sociedad comprenda mejor las causas multifactoriales del suicidio y apoye a quienes atraviesan situaciones de riesgo.
La comunicación responsable ayuda a reducir estigmas, mitos y silencios, y refuerza el efecto Papageno, generando alternativas y esperanzas para quienes pueden estar pensando en quitarse la vida.







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