ENTREVISTA | Daniel Liébana (Madrid, 1978) es el portavoz de la plataforma Quinta de Torre Arias. Esta organización está basada en la defensa de los intereses de La Quinta de Torre Arias, recinto histórico situado el distrito madrileño de San Blas – Canillejas. Este parque fue donado al Ayuntamiento de Madrid en 1986, y desde finales de 2016 está abierto a los madrileños. Además, ha sido declarado bien de interés cultural por la Comunidad de Madrid. Daniel conoce de primera mano el trabajo del periodismo local, ya que durante los últimos años el recinto del que es portavoz ha estado en pie de guerra y los medios han ido a cubrir múltiples noticias. La última polémica que rodea al parque es la posible privatización de los servicios de mantenimiento, contra lo que se está luchando en la actualidad.
Pregunta (P): ¿Cuáles son los problemas por los que lleváis protestando durante años?
Respuesta (R): El Ayuntamiento de Madrid en 2014, con la alcaldesa Ana Botella, pretendía la cesión del edificio principal del palacio y las caballerizas, que son más de 6000 metros cuadrados, a la Universidad de Navarra. Querían construir entorno al palacio un nuevo edificio y pretendían derribar varias infraestructuras de la finca. En respuesta a esto, se organizó la plataforma ciudadana de la Quinta de Torre Arias que se concentraba los últimos domingos de cada mes con el objetivo de parar todos estos proyectos. Por último, se interpuso un recurso judicial que dio la razón a los vecinos e hizo que se parara el proyecto previsto por el ayuntamiento. Actualmente, se está protestando porque el ayuntamiento pretende privatizar los servicios de mantenimiento del parque. Quieren otorgar el mantenimiento a una empresa privada y relegar a menos de la mitad del jardín a los trabajadores de carácter público.

P: ¿Qué propuestas se han realizado al ayuntamiento?
R: Se propuso la creación del llamado Eje Verde de las tres Quintas (Quinta de Torre Arias, Quinta de Los Molinos, Jardín del Capricho), que consiste en unificar los tres recintos y darles un nuevo sentido cultural. Estos tres jardines constituyen un gran patrimonio histórico de la ciudad de Madrid. También se propuso la implantación de cuadras y granjas educativas, ya que Madrid no tiene una granja educativa a diferencia de otras grandes ciudades europeas. Estos proyectos tuvieron muy buena acogida, pero cuando la legislatura de Manuela Carmena terminó todas las propuestas entraron en dique seco.
P: ¿Qué opinas del trabajo que realiza el periodismo local en la actualidad?
R: El periodismo en general tiene un reto que es recuperar la objetividad. Hay un problema serio, ya que cada vez se hace más propaganda y menos información. El periodismo local padece de lo mismo, está perdiendo chispa y cercanía con la gente, ya que se basa en replicar noticias generalistas sobre la ciudad de Madrid y se pierde el contacto con el distrito y las noticias de día a día. El periodismo local debe, sin abandonar la información general, volver la mirada a lo local.
P: ¿Cómo están actuando los medios locales con lo ocurrido en la Quinta de Torre Arias?
R: La verdad es que se está dando más cobertura desde medios generales como el ABC y El País, o medios que funcionan más a nivel Madrid ciudad. Sin embargo, las revistas del distrito, que llevan 20 años funcionando, lo han pasado por alto y las ha pillado en fuera de juego porque no están en el día a día de los barrios. Hay muchos temas que preocupan a los vecinos sobre los que no se informa. Han sido los medios generales quienes han sacado la noticia y luego los locales la han replicado.
P: ¿Piensas que el periodismo local ha perdido la esencia del periodismo de barrio?
R: Entiendo que los medios locales subsisten de mala manera, que la financiación es complicada. Necesitan de los ingresos que les da la publicidad para subsistir, pero esto no les deja ser objetivos y veraces, tienen que adecuarse a las exigencias de las empresas publicitarias. Creo que tienen que mirar más por lo que sucede en el vecindario y dar importancia a lo que realmente lo tiene. En ocasiones se hacen noticias sobre temas que no son realmente importantes para el ciudadano o incluso se inflan otras noticias. La noticia debe ser lo más objetiva posible y no caer en el sensacionalismo y en el amarillismo, hay que recuperar el periodismo más puro.
P: ¿Crees que el periodismo local está en riesgo?
R: Con el tema de las Redes Sociales, la televisión y la prensa como la hemos conocido deben modernizarse o van a ir desapareciendo. Tengo un hijo de 16 años que no ve la televisión, las nuevas generaciones se informan a través de YouTube y de Podcast de todo tipo. El periodismo local debe acercarse a los problemas reales del ciudadano del barrio y generar canales más modernos, en la línea en la que se mueve la gente joven. Además, con la entrada de nuevos medios online, la inmediatez es lo más importante pero debe primar el periodismo de verificación para no caer en noticias falsas y bulos.
P: ¿Crees que el estado debería destinar fondos para ayudar a los medios locales?
R: Creo que sí, ya que el periodismo cuando se hace bien es un servicio público fundamental, y es básico que no haya intereses. Necesitamos que la gente que nos cuenta la realidad de lo que sucede lo haga con total transparencia y sin condicionantes y la manera de conseguirlo es tener una financiación pública. Si el periodismo local no tiene manera de financiarse tendrá que recurrir a anunciantes y perder la total libertad a la hora de informar. Por ello, es muy importante que estos medios estén subvencionados por las administraciones públicas. Las nuevas tecnologías han entrado muy fuerte y en la actualidad el periodismo móvil es lo que más prima. Conseguir montar una red que se mantenga es costoso, por lo que es importante la financiación.
En definitiva, el periodismo local es muy importante como hemos visto con el problema que ha ocurrido en la Quinta de Torre Arias. Daniel Liébana ha contado en primera persona como se está viviendo este problema y como lo están cubriendo los medios locales. Además, ha querido recalcar que el periodismo local debe mejorar y actualizarse para no desaparecer en un futuro, ya que debe volver a ser un periodismo de barrio puro.







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