REPORTAJE | Podemos definir la vigilancia como el seguimiento de las comunicaciones, acciones o movimientos que realiza una persona para conseguir información, ya sea de un gobierno, de una empresa o de personas. Esta vigilancia se realiza de manera selectiva y está autorizada previamente por un juez. Esto es así porque cuentan con los indicios suficientes de que existe una conducta delictiva. Hasta este momento no existe ningún problema. Este sucede cuando se pasa la barrera de lo legal y se empieza a realizar una vigilancia masiva a las personas que no tienen ningún tipo de indicio delictivo. Esta se realiza a través de Internet y de los teléfonos móviles sin ningún tipo de control, se realiza a una inmensa cantidad de personas, incluso se realiza a países enteros.
Internet, ha traído y aportado gran cantidad de ventajas y avances a nuestra vida, como pueden ser la facilidad y velocidad en la comunicación, acceso a múltiples contenidos, información y contenidos a la carta, masificación del conocimiento, generación de nuevos empleos y un largo etcétera. A pesar de todos estos aspectos positivos, no podemos obviar algunos negativos como la excesiva vigilancia que existe desde su llegada.
Artículo 12 de los Derechos Humanos
Ante esta situación, es realmente importante que tengamos presente el artículo 12 de La Declaración Universal de Derechos Humanos, que dice literalmente:

En este artículo, queda claro que hay que respetar la vida privada de las personas, que es un derecho que todo ser humano posee y, ni los Gobiernos ni Internet, no deberían arrebatárnoslo. Si este artículo se incumple, nos encontramos en una situación en la que se limita la libertad de expresión porque las personas son conscientes de que las están vigilando. Además, están violando nuestro derecho a la intimidad.
En algunos países, se están saltando estos límites y están permitiendo que se acceda a información privada de las personas cuando acceden a sus cuentas de correo personales, a sus redes sociales, cuando realizan búsquedas en Internet… Algunos ejemplos son los siguientes:
Francia
Este país, está permitiendo que se puedan interceptar de una forma masiva las comunicaciones, permiten la retención de información durante largos periodos de tiempo y, además, han eliminado la autorización judicial previa.
Reino Unido
Han introducido en la legislación más poderes de espionaje, entre estos podemos destacar que los espías pueden encender el micrófono de tu teléfono móvil, aunque lo tengas apagado, para escuchar tus conversaciones. Por otro lado, al igual que Estado Unidos, almacenan imágenes y vídeos de las webcam de los usuarios de Internet aunque no hayan cometido ningún acto delictivo.
Polonia
En este país, le han concedido a la policía y a otro tipo de agencias poderes de vigilancia que son incompatibles con la privacidad de las personas.
Estados Unidos
Los espías de este país recogen 5.000 millones de ubicaciones al día gracias a los teléfonos móviles. Además, comparten con Reino Unido unos 200 millones de mensajes de texto al día. Por otro lado, la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) capturó un total de 42.000 millones de registros de Internet en un solo mes, entre estos podemos encontrar historiales de navegación, correos, búsquedas, chats…
Hay que decir que, este país, está intentando frenar la vigilancia masiva de la vida privada de las personas. Para ello, han implementado la “Ley de Libertad” con la intención de poner fin a la recopilación de grabaciones de llamadas telefónicas, esto es solo un primer paso y les queda mucho camino por recorrer ya que, esta ley, solo abarca una pequeña parte de la vigilancia masiva.
China y Rusia
Ambos países, tienen una gran vigilancia de Internet con la cual desprecian totalmente la privacidad de sus ciudadanos.
El famoso caso de Edward Snowden

Es importante recalcar el nombre de Edward Snowden, exmiebro de los servicios de inteligencia de Estados Unidos. En el año 2013 publicó unos documentos que revelaban cómo las agencias de seguridad estatales están violando los derechos humanos por utilizar la vigilancia masiva. En estos documentos, se puede observar como la NSA y el gobierno británico estaban rastreando correos, llamadas y mensajes encriptados a millones de personas que no tenían ningún tipo de indicio delictivo. Además, habían obligado a grandes empresas como Google, Facebook y Microsoft a entregar información confidencial de sus clientes.
Por revelar toda esta información, se vio obligado a abandonar el país y actualmente se encuentra en Rusia. Aquí está protegido, pero tiene que vivir escondido. Posiblemente no podrá volver nunca a Estados Unidos ya que le han acusado de revelar información confidencial.
Se formó un gran escándalo cuando toda esta información salió a la luz. Aun así Edward Snowden, confirma que siguen realizando este tipo de espionaje de una forma incluso más agresiva que antes. Esta entrevista la realiza Ana Pastor.
A continuación, adjuntamos algunas entrevistas en las que el protagonista cuenta más detalles de lo sucedido.
Aminetu Haidar, gran luchadora de los Derechos Humanos ha sido espiada

Aminetu Haidar, es una mujer activista que lucha por los Derechos Humanos de los saharauis. Ella ha sido galardonada con numerosos premios. Algunos son: Premio de Derechos Humanos Juan María Bandrés (2006), Premio al coraje civil de la Fundación Train (2009), Premio Dolores Ibárruri (2010), entre otros. Además, ha estado nominada a premios como: Premio Sájarov, Premio Fondo Ginetta Sagan o Premio Nobel de la Paz en el año 2008.
Esta mujer, lo único que ha hecho en su vida es luchar por los Derechos Humanos. A pesar de ello, también ha sido espiada a través del conocido programa Pegasus de NSO Group. Esto es una prueba más de que están espiando a personas que no tienen ningún tipo de indicio criminal. Con estas acciones, están violando los Derechos Humanos de los ciudadanos.
Aminetu empezó a sospechar que la estaban espiando porque le llegaban mensajes de advertencia al teléfono móvil. Ella decidió ponerse en contacto con la Right Livelihood Foundation y con el Laboratorio sobre Seguridad de Amnistía Internacional confirmaron lo que sospechaban. Había rastros en el teléfono de Aminetu que se remontaban a septiembre de 2018 y que llegaban hasta noviembre de 2021. Esto quiere decir que han estado tres años espiándola. Además, la sociedad civil de Marruecos y del Sahára Occidental continúan sufriendo ataques ilegítimos a través de Pegasus.






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