OPINIÓN | La tecnología ha traído consigo una revolución a nivel mundial gracias a las innovaciones aportadas en diversos aspectos de la sociedad. En concreto, el uso de Internet ha logrado cambiar la forma que teníamos de ver muchas cosas. Este cambio se aprecia en el comercio, el gobierno, la ciencia, la economía, la educación e infinidad de cosas. Aunque lo más importante es que gracias a los avances tecnológicos ha sido posible romper con las barreras de la comunicación.
La situación que se vive gracias a la pandemia del coronavirus ha provocado que la mayoría de los centros de enseñanza cierren, intensificando la enseñanza virtual. Sin embargo, el uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC), acrecentado gracias a las clases online, ya formaba parte de la educación.
La importancia del papel, el lápiz o el libro ha sido sustituido por los ordenadores, tabletas y smartphones. Esto sucede porque proporcionan una variedad de herramientas útiles a la hora de estudiar, realizar trabajos, e incluso promueven el fácil aprendizaje.
Es cierto que las nuevas tecnologías nos benefician al darnos información de forma inmediata, pero es necesario aprender a identificar la información veraz de la confusa. Según un estudio realizado por la Universidad de Stanford (California), el 82% de los estudiantes de secundaria no son capaces de distinguir la información real que aparece en una página web de un anuncio etiquetado.
Para poner fin a esta situación, es necesario incentivar la capacidad de analizar y entender lo que comunican los medios a través de la alfabetización. Esto es posible al impulsar el sentido crítico frente a la información. Un periodista debe informar con veracidad y transparencia para que no haya cabida para la manipulación mediática. Además, es fundamental que las personas que lean la información tengan criterio para que no se crean todo lo que leen o ven.







Deja un comentario