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La Inteligencia Artificial : ¿El final del periodismo de datos?

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4–6 minutos

REPORTAJE | La llegada de la Inteligencia Artificial ha provocado un maremoto en el uso de las infografías y ha creado nuevos horizontes. En la frontera tecnológica se ha encontrado con el periodismo de datos, que genera información con un simple número. Bajo esta premisa y con la gran cantidad de cambios producidos en la sociedad líquida reinante, la preocupación y la incertidumbre han inundado los pensamientos de los estudiantes y los trabajadores del sector de la comunicación. Por tanto, ¿ Es un miedo justificado ?

Los cambios tecnológicos son una oportunidad para desarrollar nuevas ideas y conseguir incrementar nuevas directrices. En el mercado de los datos, las empresas han comenzado a adaptar el cambio tecnológico para sus proyectos.

¿ Que es Tableu? Fuente: Youtube/ A2 Capacitación

Automated Language o Tableau comandan los primeros ensayos con el uso del lenguaje natural y los algoritmos para analizar grandes cantidades de datos. El objetivo es obtener la compatibilidad entre el ser humano y el Inteligencia Artificial. En la misma línea, Marc Mallafré, director creativo y profesor de Comunicación de la Universidad Ramon Llull, analiza la situación: «La IA no te quitará el trabajo, pero sí puede hacerlo alguien que domine esta tecnología”, afirma Marc.

Un nuevo nicho de mercado

En el mundo de la comunicación, las agencias completan las informaciones con datos. Los estudios son constantes y las conclusiones esclarecen la realidad. Una de estas empresas en el sector de la comunicación es BCW, que utiliza los datos para trabajar el storytelling y la comunicación. Olga Casco, directora del área de Brand & Media Intelligence en BCW, explica el proceso:

No solo de una fuente se nutren el periodismo y las agencias de comunicación. Con la entrada de la Inteligencia Artificial en el sector, RTVE ha fijado sus nuevos horizontes.

Puerta RTVE en Prado del Rey. Fuente: Wikimedia Commons /
Daniel Sánchez Badorrey

En el año 2019, desde Prado del Rey se apostó por obtener los resultados de las elecciones en los pueblos con menos de 1000 habitantes – en España existen más de 5000- , para mejorar la cobertura informativa. La automatización fue fundamental. Con la IA, se obtuvieron 2000 piezas en tiempo real. Y es que como expresó Teresa Mondría Terol, investigadora en la Universidad Carlos III, en el Techfest 2023: «la IA le hará la vida más sencilla al periodista».

El binomio del futuro

El Big Data, representado en la figura del periodista, y las nuevas tecnologías demuestran un nuevo cambio de paradigma. De la misma manera que Internet produjo una revolución en las noticias, los números y la IA, serán un reto para las nuevas generaciones. Desde los más jóvenes, quienes comienzan su andadura en el mercado laboral, hasta los mayores, quienes han roto la brecha digital, acogerán en sus vidas las variantes producidas por los cambios tecnológicos. Y es que la Inteligencia Artificial no ha llegado para acabar con la interpretación de los datos y la realización de informes, si no que aumentará las posibilidades.

Los inventos y los cambios son herramientas para cambiar el sistema productivo, sin embargo, no son seres que tengan una conciencia propia. Es el periodista quien controla las ayudas tecnológicas y es fundamental que sepa manejar las herramientas y abogar por la responsabilidad. En las manos equivocadas , las nuevas herramientas son una barrera para el desarrollo colectivo y el bienestar social.

La nueva vida de los trabajadores

George Orwell se aventuró en proclamar una distopia con las tecnologías en su libro 1984. El autor inglés planteaba una sociedad, donde el desarrollo tecnológico y el cambio en la balanza del poder, había creado un mundo donde el Gran Ojo dominaba a la población. En la novela de Orwell, de la misma manera que en Rebelión en la Granja, los protagonistas de la historia habían cambiado las funciones de los trabajadores.

Torre de Iberdrola en Bilbao. Fuente: Wikimedia Commons /Zarateman

Sin la distopia que propone Orwell, donde las palabras quedan encerradas en la novela, la realidad rebaja las pretensiones de la literatura. Es cierto que los trabajadores tendrán que variar la manera de realizar sus funciones, pero como reflejaba Olga no se quedarán sin sus puestos de trabajo. Los ciudadanos se adaptaron a la invención de la Imprenta, a la Revolución Industrial o al cambio del papel a la web, la llegada de la IA es una variante que cambia el mercado laboral y que ha comenzado a integrarse en las empresas eléctricas. Iberdrola ha sido la primera en apostar.

El inicio de las relaciones con los gigantes de la comunicación, como Google o Meta, ha dejado el aprendizaje de las máquinas en un punto muerto. Los servidores, con la legislación pertinente sobre la Inteligencia Artificial, no pueden programar el algoritmo para aplicar el razonamiento humano. La falta de consentimiento para utilizar los datos personales de sus empleados impide el avance en la nueva generación. Todo queda en las palabras del fundador del Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial del CSIC, Ramon López de Mántaras: “Me preocupa más la estupidez humana que la inteligencia artificial”.

Esta primera fase de la Inteligencia Artificial es el primer cambio en las herramientas de la nueva generación. La adaptación de los trabajadores marcará el éxito del binomio con las nuevas tecnologías y sin olvidar a Mcluhan, quien reflexionaba que la tecnología es la extensión del ser humano, nos adentramos en un nuevo capítulo de la historia digital. 

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