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¿Ha fracasado el periodismo inmersivo?

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6–9 minutos

REPORTAJE | El objetivo principal del periodismo siempre ha sido acercar los sucesos noticiosos a los ciudadanos. Hoy en día, gracias a los avances tecnológicos se puede hacer de una manera mucho más rápida y verosímil utilizando técnicas inmersivas. Por eso, a finales de 2015 y principios de 2016, el periodismo, apostó muy fuerte con la ayuda de grandes empresas por las técnicas inmersivas como la realidad virtual o los vídeos en 360º. Desde la teoría era un gran avance: el usuario puede acercarse de tal manera al hecho que le están contando, que puede incluso formar parte de él. Sin embargo, en la práctica parece que estas técnicas no han causado demasiado interés.

Evolución del periodismo inmersivo

La realidad virtual y los vídeos 360º tuvieron una época de máximo esplendor entre los años 2016 y 2018. Durante estos años, periódicos como The New York Times o El País entre otros, decidieron apostar por esta nueva forma de hacer periodismo acompañados de multinacionales como Samsung o Google, que les ayudaban a financiar estos proyectos y a sostener económicamente esta etapa de experimentación. A partir del año 2018, la producción de estas técnicas inmersivas empieza a disminuir, debido a que no son muy solicitadas por el público y, por ende, las empresas que ayudan a financiar estos proyectos empiezan a abandonarlos.

Sara Pérez Seijo, investigadora del Grupo Novos Medios y doctorada en Comunicación e Información Contemporánea en la Universidad de Santiago de Compostela, cuenta cómo fue evolucionando la experimentación de los medios con estas nuevas tecnologías. 

Paco Olivares, Experto en Gestión Multimedia y Gestores de Contenido en la Dirección Técnica de Radio y Televisión de Andalucía y doctorado en periodismo, explica cómo al no encontrar una retroalimentación por parte del público, las inversiones en proyectos inmersivos empezaron a disminuir e hizo que el interés se perdiera aún más entrando en un círculo vicioso.

Sara Perez Seijo, desarrolla que a pesar de la insistencia de los medios por intentar causar un interés en el público por estas nuevas tecnologías, el público realmente no estaba interesado.

Qué defectos tiene el periodismo inmersivo para no conseguir afianzarse

¿Por qué el público no está interesado en una tecnología que ayuda al usuario a introducirse en la narrativa, informarse y aprender de una forma mucho más interactiva y divertida?

En el caso de la realidad virtual, en el que el usuario se puede mover y desplazar, es más lógico que fracasara porque es una tecnología mucho menos accesible. Implica una necesidad de herramientas para el consumidor mucho mayor que para un vídeo 360º.

En el caso de los vídeos 360º el principal problema por el que la gente no lo consume, es porque para disfrutar de la experiencia al completo se necesitan unas gafas de realidad virtual. Sin las gafas la sensación de inmersión se pierde mucho, y no pasa más allá de ser un simple aparato. Y la realidad es que la gente no tiene estas gafas, bien por su alto precio, o bien porque no le interesan lo suficiente. 

Aunque el público tuviera una fácil accesibilidad a las gafas, tampoco se aseguraría el éxito de esta técnica inmersiva, ya que como dice Sara, no son un aparato práctico: «yo no voy a ir con las gafas de realidad virtual puestas por el metro o por la calle». La investigadora Eva Dominguez clasificó a las gafas de realidad virtual como «Sepulto ortopédico», refiriéndose a que son un extra que el usuario debe tener.

Paco expone que a los usuarios se les han regalado gafas y aún así no ha tenido éxito esta técnica inmersiva.

Teniendo en cuenta este problema, la tecnología de los vídeos 360º ha intentado evolucionar para no depender de unas gafas de realidad virtual. Pero la realidad es que sin las gafas pierde mucho sentido inmersivo, y todos los costes que llevan producir estos tipos de vídeos no son aprovechados. Sara Pérez Seijo, indica que se perdería el sentido de la construcción inmersiva y espacial del vídeo.

Y para aprovechar todas las posibilidades que ofrece el vídeo 360º, necesitas unas gafas.

Además, Paco olivares añade que al público tampoco le interesan los vídeos 360º sin gafas de RV: «si al usuario le interesara, le gustara mucho o le pareciera maravilloso, se harían. Pero lo que parece es que en el momento en que se pasa la novedad, se pierde el interés».

Otra de las posibles causas de este fracaso que se han planteado es que la experimentación que se hizo con estas tecnologías inmersivas, fue una experimentación adelantada a su tiempo, y la audiencia aún no estaba preparada. Sara Pérez Seijo, afirma que el error estuvo en creer que este tipo de formatos estaban pensados para una audiencia generalista.

Aspectos en los que el periodismo inmersivo sí ha sido bien recibido

Aunque en la versión informativa estas técnicas inmersivas no han funcionado, por lo menos como se esperaba, en otros ámbitos como los videojuegos si lo han hecho. Los expertos justifican que en los videojuegos hay una mayor capacidad de interactividad, y el juego se presta a estas tecnologías. Por tanto, los periodistas han comprendido que no pueden utilizar los vídeos 360º en cualquier tipo de información. Hay contenidos que no se prestan a estas tecnologías. Por lo que tienen que utilizarlas únicamente con contenidos que si se presten a ellas.

Para Sara Pérez Seijo, los vídeos en 360º tienen un contenido muy específico en el que podrían funcionar muy bien, y son los vídeos contextuales.

Paco olivares, en cambio, defiende que el contenido que deben abarcar los vídeos 360º es un vídeo meramente divulgativo.

Ambos investigadores coinciden en contenidos parecidos, aunque los nombran de manera diferente.

Conclusión

Como conclusión, mantengo que el periodismo inmersivo, entendido como se quiso explotar en un principio, un periodismo dirigido a unas audiencias de masas, ha fracasado. Sin embargo, no nos podemos quedar solo con eso, ya que aunque no sirva para dirigirse a un público masivo, si sirve para utilizarlo en determinados aspectos de la comunicación. Además, puede ayudar a completar una información o mejorarla. El vídeo 360º aporta una serie de ventajas, pero hay que saber utilizarlas. Es un recurso más que pueden utilizar los medios para contar una realidad.

Paco olivares sintetiza que el periodismo inmersivo será siempre algo alternativo.

Por otro lado, Sara concluye que el periodismo inmersivo será un recurso o una herramienta más para el periodismo que tendrá que ser utilizado únicamente cuando se necesite.

Y a pesar de este bache en la búsqueda de un mejor periodismo, siempre queda un resquicio de esperanza. Ambos investigadores concuerdan en que con la llegada de una nueva tecnología puede llegar otra etapa de experimentación en el que el periodismo inmersivo vuelva a explotar. Para Paco Olivares, la esperanza está en Apple.

Sara Pérez Seijo, confía en que, si ya han ocurrido 2 etapas de experimentación por qué no, en un futuro, puede haber una tercera.

El futuro está en el aire, y todo apunta a que el periodismo inmersivo no se estancará aquí. Pero de momento tendremos que quedarnos con lo que tenemos. Debemos aprovechar, de manera inteligente y cuando sea necesario, las tecnologías inmersivas de manera que sirvan de ayuda como una herramienta más y no como el único medio para comunicar.

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