REPORTAJE | El rol del periodista ha evolucionado para adaptarse a las nuevas plataformas y audiencias en un contexto marcado por el contenido multimedia y la inmediatez. Ya no basta con informar: ahora también hay que destacar. Construir una marca personal sólida es fundamental, y en ese camino, el diseño gráfico juega un papel clave.Colores, tipografías, formatos y estructuras visuales ayudan a crear una identidad reconocible, algo esencial en un entorno donde las publicaciones compiten por segundos de atención. Hoy, informar implica también diseñar, posicionar, conectar y, sobre todo, destacarse. El periodista actual no solo comunica: se comunica.
El periodista como medio y mensaje
La figura del periodista ha dejado de estar asociada exclusivamente a la firma de un artículo o a la voz detrás de un micrófono. En el nuevo paradigma digital, se ha convertido en su propio medio de comunicación. Esto implica adaptarse a distintos formatos multimedia y dominar las dinámicas de plataformas como TikTok, Instagram o YouTube.

Periodista deportivo y creador de contenido en redes sociales
En esta línea se mueve Nacho Ortiz, periodista deportivo especializado en futbol, que ha conseguido hacerse un hueco en las redes sociales apostando por una fórmula clara: constancia, conocimiento y una apuesta decidida por el contenido informativo. Con más de 260.000 de seguidores en TikTok y 31.500 en Instagram, a diferencia de otros perfiles del mundo deportivo, su contenido no se basa en el humor o en el entretenimiento.
Ya no basta con tener la información: hay que saber cómo y dónde contarla. El formato vertical, la segmentación por nichos, la edición dinámica y el conocimiento del algoritmo son habilidades tan importantes como la capacidad de investigar.
Esta identidad también se refleja en la estética visual de lo que publica. Nacho utiliza un estilo que ya se ha convertido en un clásico en plataformas como TikTok o Instagram, como vídeos en formato vertical, el uso de pantalla partida y una edición que busca ser clara y directa:
A la hora de diferenciarse dentro del entorno digital, Nacho aplica una estrategia sencilla pero efectiva: adaptar el contenido que crea en TikTok a otras plataformas como Instagram o YouTube. Esto le permite optimizar esfuerzos y mantener una línea coherente en todas ellas. En este escenario, la clave está en ser reconocible, y ahí la estética visual y su marca personal vuelve a jugar un papel crucial. Para destacar, un periodista no solo debe cuidar lo que cuenta, sino cómo lo presenta. La elección de un estilo visual profesional y constante puede marcar la diferencia entre pasar desapercibido o generar una comunidad fiel.
Diseño gráfico y creación de marca personal
Hilenne Vivas, consultora en comunicación de marca, lo resume de forma clara: el diseño no solo tiene que ser bonito, tiene que ser funcional. Y al hablar de lo que debe tener un buen diseño de marca, profundiza en lo siguiente:
Una marca personal coherente se construye visualmente en todos los puntos de contacto: desde el feed de Instagram hasta la miniatura de un video o la tipografía elegida para un titular. Los elementos gráficos deben ser funcionales, adaptables y reconocibles, permitiendo que el profesional no solo se vea bien, sino que se haga memorable.
La identidad visual no es un simple adorno. El diseño debe estar al servicio del mensaje, reflejar los valores del perfil profesional y conectar con la audiencia a la que se quiere llegar. El reconocimiento visual, ese “esto me suena”, es clave para entrar en el top of mind del público, incluso en un entorno tan volátil como las redes sociales.
La adaptación multiplatafroma como rutina
Uno de los mayores retos del entorno digital es la multiplicidad de canales. Cada red social tiene su propio código, su lenguaje visual y su manera de relacionarse con la audiencia. Adaptar contenido a cada una no solo es necesario: es parte del oficio.
Esto implica repensar constantemente formatos, tiempos, duración y estilo según el canal. Un mismo contenido puede vivir de manera muy distinta en TikTok que en Instagram, en YouTube que en una newsletter. Y detrás de esa versatilidad hay una gran exigencia de planificación, edición y creatividad. Las redes sociales no son solo una herramienta para Nacho, sino una parte esencial en su trabajo:
Este nuevo panorama también presenta desafíos importantes, especialmente el de equilibrar la inmediatez de las redes con la rigurosidad periodística. Nacho lo vive a diario: muchas ideas se quedan en el tintero porque necesitan verificación. En otras ocasiones, sube un vídeo y lo borra a los pocos minutos porque no está seguro de estar tratando la información correctamente. “Hay vídeos que tengo en privado porque luego he sentido que no estaba enfocando bien el tema. Es parte del proceso”, reconoce.
Si hay algo que realmente representa el mayor reto de su día a día, es el tiempo. Conciliar un trabajo estable con la creación de contenido constante no es tarea fácil.
“Dormir, trabajar, hacer ejercicio y luego dedicarle tiempo a redes… es muy difícil sacar huecos. Yo por ejemplo he estado emeses que estuve a tope con las redes, subiéndolo todo. El estrés y las ganas de sacarlo todo al minuto y demás no llevan a nada bueno.»
La gran pregunta que se plantea a quienes trabajan en comunicación hoy es si es posible ser periodista y creador de contenido al mismo tiempo. La respuesta no es única, pero el escenario lo exige: el periodista moderno necesita generar contenido propio si quiere visibilidad, pero sin perder los principios del oficio.
La diferencia no está en el formato, sino en la intención y en la ética. Ser periodista no significa renunciar a las redes sociales ni a las nuevas narrativas. Al contrario, es entender que el buen periodismo puede, y debe, vivir también en TikTok, en Instagram o en un carrusel bien diseñado. La clave está en no sacrificar la verdad por la viralidad.
Diseñar para contar, contar para conectar
El nuevo periodismo es, inevitablemente, multimedia. Pero más allá del soporte, lo que permanece es el mensaje. Y para que ese mensaje llegue, sea creíble y deje huella, necesita ser coherente, atractivo y humano. El diseño, la estrategia de contenido, la marca personal y la capacidad de adaptación son hoy habilidades tan esenciales como la escritura o la verificación de datos.
Ya no se trata solo de contar historias, sino de hacer que esas historias se vean, se escuchen y se recuerden. Y en ese desafío, convergen la información, la creatividad y el diseño. Tres pilares que no solo definen el presente del periodismo, sino que construirán su futuro.







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