OPINIÓN | Tras muchas idas y venidas, la polémica directiva del Copyright, aunque tarde, ya está en España. Fue el pasado 2 de noviembre cuando se implantó definitivamente en el país vía Real Decreto Ley, según ha informado el Consejo de Ministros.
En un principio se desconocía hasta qué punto se iban a implantar en España todas las medidas recogidas en la Directiva. El ministro de Cultura, Miquel Iceta, ha confirmado que esta nueva ley de Propiedad Intelectual recogerá todo lo expuesto en la Directiva Europea.
¿Qué implica esta Directiva del Copyright?
Gracias a esta medida se van a implantar en España los artículos 15 y 17 de la Directiva (antes 11 y 13). El primero afecta a los agregadores de contenidos, como Google, pues implementa el pago de una tasa a los medios de comunicación. Estipula que todo periodista, autor o medio tendrá derecho a recibir una parte proporcional del dinero que obtiene Google cuando enlaza su contenido en sus servicios.
El artículo 17 recoge que las grandes plataformas alojadoras de contenidos, como YouTube, se hagan responsables de todo lo que suben a la red. De esta manera, si suben cualquier contenido que infrinja las normas del copyright, serán ellas mismas las que paguen esa sanción.
Esta nueva directiva anticipa también la vuelta de Google News. Esta medida es muy importante para el país, puesto que este servicio dejó de estar disponible en España en 2014, tras la implantación de la Ley de Propiedad Intelectual. Otro punto clave es que deja en manos de los algoritmos el control de los contenidos que se suben a las plataformas.
La Directiva se plantea de la siguiente manera:
La Directiva (UE) 2019/789 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de abril de 2019, por la que se establecen normas sobre el ejercicio de los derechos de autor y derechos afines aplicables a determinadas transmisiones en línea de los organismos de radiodifusión y a las retransmisiones de programas de radio y televisión, y por la que se modifica la Directiva 93/83/CEE (DO L 130 de 17.5.2019, pp. 82-91).
Básicamente, se pueden apreciar dos puntos importantes; esta directiva tiene como objetivo adaptar los derechos de autor al mercado digital, y, además, se ha creado un derecho que favorece a las editoriales de publicaciones de prensa y a las agencias de noticias, pues tendrán la oportunidad de establecer acuerdos justos con los grandes agregadores de contenido en Internet.
Aunque parece que esta directiva sólo trae beneficios para los medios, la realidad es que puede afectar al periodismo de una manera irreversible.
Empoderamiento de las prácticas monopolísticas
Internet es un mundo que vive por y para la difusión de contenido. La Directiva del Copyright deja el poder de ofrecer contenidos en manos de los grandes medios. A su vez deja el control de los contenidos de la red a algoritmos que se encargan de eliminar los contenidos que no respeten los derechos de autor.
No hay que pensar demasiado para darse cuenta de que esto, a quién más va a afectar, va a ser al periodismo independiente. También se verán muy afectados los buscadores o páginas web que sólo suben contenidos republicados.

Fuente: Pixabay
Si para que publiquen mi contenido, debo entablar un acuerdo con Google, si soy un medio pequeño, Google no va a pactar un acuerdo conmigo. ¿Por qué? Porque Google va a querer pactar acuerdos con medios más influyentes y poderosos.
Si no puedo subir contenido de otros medios a mi página web porque el algoritmo no me lo permite, no podré mantener mi web funcionando.
Esta medida sólo va a beneficiar a los grandes creadores de contenido, y va a hacer que muchos sitios web acaben desapareciendo.
Google ha asegurado que está medida va a afectar exponencialmente al periodismo independiente y a los usuarios de Internet. Los usuarios ya no tendrán tanta libertad para distribuirse por la red. Esto se debe a que los contenidos que les ofrezcan serán mayoritariamente los que Google y las grandes empresas de contenidos quieran.
Fuente: Twitter
Richard Gingras, vicepresidente de Google News, ya ha alertado de esto; «Tendremos que decidir qué contenido incluir en nuestro servicio de noticias en base a los acuerdos que tengamos con los medios. Sí, Google elegirá quiénes serán los ganadores o los perdedores», afirmaba Gingras.
Él mismo ha asegurado que sólo los grandes medios pasarían por este filtro, y que los más perjudicados serán los medios pequeños.
No han faltado las manifestaciones públicas en contra de la Directiva de organismos y grupos sin ánimo de lucro como Creative Commons o Wikimedia. Jimmy Walles, fundador de Wikimedia, publicó un mensaje en Twitter que dejaba clara su opinión al respecto; «Vosotros, usuarios de internet, habéis perdido una gran batalla hoy en el Parlamento. El internet abierto y libre estará pronto en manos de los grandes gigantes de Internet”, explicaba Walles.
Un ataque a la libertad de expresión
Se ha abierto un gran debate respecto a si esta Ley afectará a la libertad de expresión. Las grandes plataformas alojadoras de contenido como YouTube o Facebook se han visto obligadas a la instalación de filtros. Esto evitará que se suba contenido que no está protegido por derechos de autor. Por tanto, estos algoritmos controlarán qué se publica y qué no.
Esto ha creado una batalla entre la libertad de expresión y esta Directiva. Los usuarios ya no van a tener la libertad completa de subir lo que quieran a sus redes sociales. Ahora existe la posibilidad de que la plataforma lo elimine.
Carlos Sánchez Almeida, director de la Plataforma en Defensa de la libertad de la información, ha dejado clara su opinión con respecto a la directiva; «Se está tocando la libertad de expresión y la libertad de información en internet, dos derechos fundamentales que van a verse afectados. Se está imponiendo la censura privada, la de las Plataformas, sobre todo ello. Y esto no puede hacerse sin transparencia y sin un debate parlamentario. Nos acerca más a Bielorrusia que a un estado de derecho de la UE».
No han faltado protestas, recogidas de firmas y manifestaciones en contra de esta Directiva del Copyright. Sin embargo, eso no ha hecho más que retrasar lo que ya es un hecho, la Ley de Copyright ha llegado a España, y trae consigo muchas consecuencias. Lo único que no sabemos a ciencia cierta es si serán buenas o malas, aunque para algunos ya nos lo podemos imaginar.







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