ENTREVISTA | Este es un extracto de nuestra entrevista con Sara Riveiro, estudiante del doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual y creadora del podcast ‘Personal y político’. Pese a que Sara dice que su currículum todavía es muy corto, su trayectoria en redes sociales no lo es tanto. Desde 2015 se dedicó a subir videos a su canal de YouTube, los cuales estaban dedicados al ciberactivismo y a la cultura. Aunque su etapa en YouTube ahora se encuentra inactiva, su canal aún cuenta con más de 14.000 seguidores. Es en su perfil de Twitter donde Sara se encuentra más activa y cómoda, donde da su opinión y difunde temas de su interés. En esta red social, Sara Riveiro tiene más de 10.000 seguidores, que ven cómo esta joven periodista tuitea de forma cercana y perspicaz. También ha participado en diferentes podcasts como ‘Vivimos en una sociedad’ de Sebas G. Mouret o en el programa juvenil Gen Playz de RTVE. Se podría decir que Sara Riveiro es la viva imagen de una «periodista millennial» que, con vocación, busca hacerse un hueco en este mundo periodístico al que es tan difícil acceder.
La entrevista completa la puedes encontrar en el siguiente vídeo:
Pregunta: Sara, muchas gracias por aceptar la entrevista. En primer lugar, me gustaría que hicieses una pequeña presentación sobre ti para quien no te conozca y hables de tus inquietudes tanto académicas como de tu desarrollo profesional.
Respuesta: Encantada de estar aquí. Realmente mi currículum es muy corto porque como tú bien dices, he hecho también Periodismo y Comunicación Audiovisual y lo terminé hace nada. De hecho, técnicamente sigo en la carrera y mi desarrollo profesional no es súper amplio. Sí es cierto que llevo mucho tiempo usando redes sociales, pero como cualquier persona de mi edad, con la diferencia de que yo soy muy pesada y por algún motivo en ciertos círculos, eso se reconoce de alguna forma.
A nivel profesional, he estado trabajando un poco en la radio y ahora mismo estoy en una beca formativa en elDiario.es. También me gusta mucho el audiovisual y sobre todo me interesa el mundo del podcast. Por eso, una de las únicas cosas relevantes que he hecho hasta ahora ha sido el podcast de ‘Personal y político’, que surgió por la necesidad de sentir que tenía que hacer algo más allá del currículum académico y especializarme o diferenciarme, porque el mercado laboral da muchísimo miedo y porque todo es una jungla llena de tiburones.
Al final me acabó gustando muchísimo y me acabé sintiendo un poco culpable de que en un principio fuera tan utilitarista, porque acabó siendo un proyecto muy bonito en el que, sin ganar nada, me juntaba con mis mejores amigas y hablábamos de temas que nos preocupaban. Yo creo que nacen así prácticamente todos los podcasts que no tienen una temática muy específica. En nuestro caso, no sé si tuvimos un poco de ventaja porque salimos cuando no había tantísimos podcasts en España de este estilo, así más informal. Pero bueno, sí es cierto que encontramos un círculo y un espacio que nos apreció y eso lo hizo muchísimo más bonito y enriquecedor. Por ahora eso es un poco todo lo que he hecho.
El comienzo
P: Antes de antes de crear el podcast, ¿cómo empezaste a interesarte por el Periodismo y por qué decidiste venirte a Madrid a estudiar el doble grado con Comunicación Audiovisual?
R: Pues me estuve haciendo luz de gas durante muchísimo tiempo y auto convenciéndome de que en realidad lo que me gustaba era la Comunicación Audiovisual, que ciertamente encanta, y me interesa mucho la representación de minorías y hablar de cómo se puede cambiar la sociedad a través de la representación en los medios. Al mismo tiempo tengo muchísima vocación periodística (y lo digo un poco con la boca pequeña, porque en este momento da un poco de vergüenza ser periodista). Pero bueno, sigue habiendo medios muy buenos en este país, sigue habiendo gente en la que merece la pena confiar y que trabaja muchísimo.
Y me vine a la Universidad Carlos III a Madrid a hacer el doble grado porque quería una excusa para irme de mi casa a vivir en una gran ciudad. Yo vengo de un pueblo muy pequeño y sentía que se me iba a entender mejor o que yo iba a estar más cómoda. Entonces me vine un poco por querer salir y me alegro mucho porque, si no hubiera hecho Periodismo y Comunicación, probablemente me habría quedado en el ámbito de la comunicación y no me habría dado cuenta de que realmente lo que me gusta es hablar con gente y entrevistarla y contar historias de una forma más cercana a la realidad, más que generar una ficción y todo lo que hay detrás.
Básicamente en este momento soy una trágica periodista con ganas de hacer periodismo y sin tener muy claro si eso será posible en los próximos 20 años
Además, me di cuenta de que era terrible en cualquier tipo de apartado técnico. El motivo por el que hago un podcast es porque es difícil cagarla. La cago igualmente, pero el tema cámaras, posproducción, edición… me parece terrorífico y admiro muchísimo a quien lo hace. Entonces sí, básicamente en este momento soy una trágica periodista con ganas de hacer periodismo y sin tener muy claro si eso será posible en los próximos 20 años.
El duro mundo de Internet
P: Y hablando de cámaras y de posproducción, en tus inicios subías vídeos a YouTube, en los que buscabas concienciar sobre temas como la gordofobia, el derecho de las mujeres a no depilarnos, el antiespecismo o justicia social en general. Gracias a estos vídeos, hoy tu canal de YouTube cuenta con 14.000 seguidores. ¿Qué es lo que te animó en su momento a hacer este tipo de contenido?
R: En su momento fue sobre todo la ingenuidad. Hay que tener en cuenta que yo entré a YouTube cuando tenía prácticamente los 18 recién cumplidos. Acababa de llegar a Madrid y me creía que me podía comer el mundo. Empecé a hacer en YouTube una versión alargada de lo que hacía en Twitter, dar la turra con movidas que me parecían importantes y que sentía que no se estaban diciendo lo suficiente. También en ese sentido creo que me ayudó esa pequeña ventaja de que no estaba diciendo nada nuevo en absolutamente ningún sentido.
Ser una mujer visible en internet tiene cosas muy bonitas, sobre todo otras mujeres y personas maravillosas diciéndote cosas muy guays. Pero sobre todo tienes a la mayor misoginia del planeta coordinada para dejarte claro que te odia y que no mereces vivir.
Pero sí, igual tenía bastante influencia del mundo anglosajón, del rollo woke de Internet, de Tumblr, etc. Entonces, de alguna forma no estaba diciendo nada original, pero parece que en ese momento le hacía falta a alguna gente. Uno de los videos se hizo muy viral y fue increíblemente agobiante. De hecho, lo quité manualmente del algoritmo. Llegó un punto en el que tenía tantísimo tráfico y visitas que me agobió y puse el video oculto. Ser una mujer visible en internet tiene cosas muy bonitas, sobre todo otras mujeres y personas maravillosas diciéndote cosas muy guays. Pero sobre todo tienes a la mayor misoginia del planeta coordinada para dejarte claro que te odia y que no mereces vivir. En ese momento fue bastante duro.

Esos videos no los borro porque no estoy completamente en contra de lo que decía, pero sí me da un poco de vergüenza ahora, a nivel teórico y técnico, porque era un plano fijo, apenas había cortes de edición y era yo con un monólogo durante 15 minutos. Entonces me alegro de haberlo hecho. A día de hoy no lo haría, me buscaría otra forma más apacible de trasladar mi discurso. Los podcasts son mucho más cómodos en ese sentido. En cierto sentido me ayudó a conocer lo terrible que podía ser Internet, mentalizarme, pero también a abrirme, a que otra gente me conociera, a que se me hablase de otros proyectos y sobre todo a que cogiera bastante coraje y bastante confianza en mí misma.
P: A parte de como de todo lo perjudicial que puede traer tener seguidores, ¿crees que aun así es una muy buena herramienta tener contar con muchos seguidores en las redes sociales? De cara a ser mucho más profesional en el mundo periodístico.
R: Es que creo que es complicado porque, por ejemplo, los mejores periodistas que conozco son muy malos influencers. Y hay periodistas que son muy buenos influencers, sobre todo la gente que controla realmente de redes sociales. Hablo de ser influencer como alguien que sabe realmente generar una comunidad y que sabe hablar de un tema que atrapa a la gente y que le interesa y que no está simplemente vendiendo humo, sino aportando algo. En ese sentido, creo que hay que diferenciar entre influencer y periodista y ver que muchas veces ser influencer es malo a la hora de ser periodista, en el sentido de que es fácil que te creas alguien que no eres en absoluto. Es fácil que dejes de lado el trabajo que hay detrás de ser periodista y de saber que si dices algo se va a hacer viral, pero que lo más razonable es esperar, hacer un trabajo, hacerlo bien, algo pausado que que dure en el tiempo y que no sea simplemente un tweet viral.







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