ENTREVISTA | El periodismo ha experimentado una transformación acelerada en las últimas décadas, marcada por la digitalización de los contenidos, la irrupción de nuevas plataformas de difusión y la fragmentación de las audiencias. En este nuevo escenario, ha emergido una figura profesional clave: el periodista multimedia. Su rol se ha vuelto especialmente relevante en medios pequeños o independientes, donde la falta de recursos obliga a asumir múltiples funciones y a dominar herramientas que van más allá de la redacción tradicional. Como señala el investigador Ramón Salaverría:
“El periodista digital ha pasado de ser un redactor de noticias a convertirse en un narrador transmedia, capaz de crear y adaptar contenido a múltiples plataformas”
En este contexto se enmarca la experiencia de Pablo Contreras, también conocido como Kozma, periodista musical, creador de contenido y divulgador. Ha trabajado en medios digitales como Calle52 Magazine o Acero Magazine, y además crea contenido propio para sus redes sociales, entre ellas destaca su canal de Youtube. También ha participado en pódcast como GRINDIN Radio o en programas como Generación Ya de Radio 3. Su testimonio permite entender de forma directa cómo se vive el periodismo multitarea desde dentro: con precariedad, pero también con libertad creativa.

Un perfil hecho a pulso: entre la vocación y la necesidad
Pablo empezó su camino en el periodismo a raíz de sus colaboraciones en el periódico universitario La Colmena. Pronto fue fichado por Calle52 Magazine, un medio sin presupuesto, pero con muchas ganas. “No hay un sueldo, pero se hace un poquito por empezar a coger bagaje”, cuenta Pablo. Su paso por estos proyectos independientes le abrió puertas, como su incorporación a Acero Magazine, donde actualmente coordina una sección y escribe también para la edición impresa.
La suya es una historia de perseverancia en un ecosistema con escasos recursos económicos: “Me costó seis o siete meses tener mi primera portada en Acero. Es un camino largo, pero te abre puertas”. Como en muchos otros casos, los vínculos personales acaban siendo clave: “Calle52, ha sido un proyecto con menos medios, un equipo mas pequeño, al final se han convertido en mis amigos”.
Multitarea: el periodista como redacción completa
El periodista multimedia no se limita a escribir. También graba, edita, diseña, fotografía, produce, gestiona redes sociales y, en muchos casos, se encarga de la estrategia de publicación. Esta polivalencia, que en grandes medios puede estar distribuida en varios departamentos, recae en una sola persona en redacciones pequeñas. Esta realidad exige una combinación de habilidades técnicas, creativas y narrativas, así como una enorme capacidad de adaptación. Pablo lo resume así cuando le pregunto si considera que realiza las funciones de varios perfiles profesionales:
Imagen de Pablo Contreras | Fuente: Instagram
En medios digitales independientes, marcados por estructuras horizontales y presupuestos ajustados, el periodista multimedia se convierte en un elemento fundamental para la supervivencia del proyecto. No solo por su capacidad para generar contenido en distintos formatos, sino también por su iniciativa, su capacidad de gestión y su compromiso con los valores del medio.
Pablo también nos habla de cómo esto afecta desde el punto de vista de la creación de contenido propio: “También en mi propio proyecto, en el tema vídeos, yo me tengo que grabar solo muchas veces y al final haces el trabajo de un cámara, de un sonidista, de un guionista, de un presentador, todo a la vez”. A pesar de las dificultades, destaca que los vínculos personales y colaborativos son un soporte: “Al final, estamos todos en la misma situación y nos apoyamos unos a otros. Estoy empezando a crear un pequeño equipo, aunque no siempre es fácil”.
La precariedad como obstáculo constante
Trabajar en un medio pequeño o alternativo implica, muchas veces, hacer periodismo con herramientas mínimas: un móvil, una cámara sencilla, una cuenta de Instagram o una plantilla de edición gratuita. Frente a las limitaciones técnicas, la creatividad se vuelve la herramienta más poderosa. El periodista multimedia se convierte en productor, editor y distribuidor de sus propias historias.
Aunque el perfil del periodista multimedia parece ser el más demandado en la actualidad, esto no se traduce siempre en mejores condiciones laborales. La precariedad sigue siendo una constante, especialmente en medios alternativos o independientes. Los bajos sueldos, la inestabilidad y la falta de reconocimiento institucional son algunas de las dificultades que enfrentan estos profesionales. Pablo es directo al respecto:
Imagen de Pablo Contreras | Fuente: Instagram
Esto obliga a muchos periodistas a compaginar su vocación con otros trabajos, o a crear proyectos personales con los que mantener cierta independencia. “Me da mucho palo pedirle a alguien que trabaje conmigo si no puedo ofrecerle nada a cambio”, comenta Pablo. Aun así, para muchos jóvenes periodistas, estos espacios ofrecen algo que los grandes medios no siempre garantizan: libertad creativa, posibilidad de innovar, cercanía con las audiencias y un sentido de comunidad.
Nuevas generaciones, nuevas formas de contar
La llegada de una nueva generación de periodistas, formados en la era digital, está marcando un cambio en el modo de hacer y consumir periodismo. Estos jóvenes profesionales ya no ven al papel como el soporte principal, y tampoco entienden el periodismo como algo rígido o limitado a un solo formato. Se han formado en un entorno donde lo audiovisual, lo interactivo y lo inmediato conviven con lo narrativo y lo analítico, por lo que su manera de contar historias se adapta al lenguaje de cada plataforma.
A través de herramientas digitales accesibles y estrategias propias de las redes sociales, estos periodistas amplifican su alcance sin depender de grandes redacciones. Y aunque a menudo enfrentan la precariedad o la inestabilidad, encuentran en los medios alternativos un espacio para innovar y experimentar. De este modo se lleva al periodismo a territorios más cercanos, colaborativos y creativos.
Ventajas y retos del periodista multimedia
«La digitalización del periodismo presenta tanto oportunidades como desafíos, destacando la necesidad de que los profesionales del área perfeccionen sus conocimientos en narrativas transmedia y medios alternativos para mantenerse pertinentes en la era digital» Criollo Burbano.
Entre los mayores retos del periodismo multimedia en entornos independientes encontramos la precariedad ya mencionada anteriormente. Pero los periodistas también se enfrentan a que el contenido sea atractivo para la audiencia, así lo explica Pablo:
Imagen de Pablo Contreras | Fuente: Instagram
La gran ventaja, por otro lado, en contraste con el periodismo más tradicional es la libertad: de estilo, de formato y de enfoque. “Puedes ejecutar los formatos como tú quieras, en la plataforma que tú quieras. Eso es lo que mola”, señala Pablo. Pero también reconoce los peligros: “Esa democratización también trae cosas malas, como gente que no tiene ni idea y se toma muchas libertades”.
La clave, según él, está en mantener el pensamiento crítico y la honestidad: “Nunca me he dejado llevar por lo que un artista opine de mí, y eso me ha traído problemas. Pero prefiero decir lo que pienso”. Esta generación apuesta por un modelo más libre y autogestionado, donde el periodista se convierte también en creador de contenido, sin necesidad de encajar en estructuras tradicionales. “La libertad creativa es total. Yo nunca me he sentido cohibido, y cuando alguien ha intentado hacerlo, lo he cortado rápido”, afirma Pablo.
La historia de Pablo Contreras ilustra a la perfección cómo el periodista multimedia no solo ha llegado para quedarse, sino que ya es imprescindible en el ecosistema digital. Aunque las condiciones laborales sigan siendo frágiles, la capacidad de adaptarse, innovar y conectar con la audiencia está definiendo una nueva forma de hacer periodismo: más autónoma, más creativa y, sobre todo, más personal.







Deja un comentario