CRÓNICA SUBSANADA | El coronavirus llegaba a nuestro país por primera vez el 31 de enero de 2019, con el primer caso registrado. El número de contagiados iba creciendo según avanzaba febrero y principios de marzo. Todo parecía muy lejano y no se le daba la importancia ni la gravedad que ahora le damos. La vida avanzaba con bastante normalidad hasta que el sábado 14 de marzo se decretaba el Estado de Alarma.
Mientras nos teníamos que quedar en casa y salir lo menos posible, solo a lo imprescindible. En los supermercados, de los pocos sitios abiertos, veían como las estanterías se vaciaban. Especialmente las de papel higiénico, la gente compraba los paquetes más grandes por docenas. Se desataba la histeria y se llenaban los supermercados de personas que llenaban los carros pensando que el desabastecimiento llegaría, una de las desinformaciones que más fuerte calaron en la sociedad. Las redes sociales se llenaban de las imágenes como estas de Australia de la gente agotando el papel higiénico en los supermercados, por todo el mundo.
Imágenes como estas llegaban a los Medios de Comunicación donde se desmentía el desabastecimiento de los supermercados. Y de la misma forma, estos, avisaban que en ningún momento dejarían de recibir nuevos productos. A pesar que los periodistas desmentían estas informaciones, se seguían difundiendo las Fake News del desabastecimiento y las estanterías se seguían vaciando.
Con la pandemia de la COVID-19, los periodistas seguían haciendo su trabajo de informar, pero se enfrentaban al reto de tener que desmentir las informaciones falsas sobre el coronavirus. Más que nunca se necesitaban filtrar las informaciones, ya que en España crecía la audiencia de los informativos creció un 6,5% en el mes de marzo, más de 2,5 millones de espectadores.
A diario, en los informativos y en los medios de comunicación, además de informar de la evolución de la pandemia y del número de personas que se saltaban el Estado de Alarma. Se desmentían nuevos bulos que iban apareciendo, ya que con el crecimiento del uso de las tecnologías, lo hacían también las desinformaciones. Pasaban de ser unas 170 a más de 250 diarias.
El aumento de los bulos seguía creciendo, algunos de estos, tuvieron mucha difusión y tuvieron que ser desmentidos. Como por ejemplo que el virus se transmite con las picaduras de mosquitos. O que la orina infantil protegía del virus. Y otro muy sonado fue el de que la cocaína te protegía frente al virus. Con el aumento de las desinformaciones, aparecían más vídeos para desmentirlos y para dar información real de la pandemia.
El periodismo está luchando contra la desinformación por eso es tan importante contrastar la información. Un claro ejemplo es el de Maldita.es, un Medio de comunicación que hace “periodismo para que no te la cuelen”. Este periodismo de verificación y actualización, junto con la curación de contenidos han jugado un papel muy importante en la situación de la COVID-19. Ya que según avanzaban los días de confinamiento, hemos estado muy pendientes, de la última hora. Más que nunca se ha demostrado el importante papel del periodista a la hora de informar de la verdad y desmentir las desinformaciones.







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