OPINIÓN | Todas las redes sociales tienen un uso efímero. Algunas desaparecen del todo, mientras que otras simplemente caen en el desuso por el aburrimiento que ya han generado que, por cierto, es inevitable. Los seres humanos estamos entrenados para ello, para aburrirnos de las cosas y siempre querer más. Es lo que nos ha enseñado la filosofía del consumismo y del capitalismo. Pero este problema no afecta exclusivamente a la accesibilidad de las redes sociales en sí mismas. También afecta a todas aquellas personas y empresas que han encontrado en ellas su plataforma para llevar a cabo su trabajo. Este es, en cierta medida, el caso del periodismo y de los medios de comunicación.
Por mucho que los grandes de Internet (como Instagram) quieran introducir innovaciones constantemente para intentar retrasar lo máximo posible el fin de su existencia, este tarde o temprano va a llegar. Muchas veces la versión original de la aplicación termina por no tener absolutamente nada que ver con lo que se ha convertido. El sistema y la forma de uso se llega a complicar tanto por tantas innovaciones que se crea una barrera de entrada en la accesibilidad de las redes sociales a los posibles nuevos usuarios. Ya ni tienen tiempo ni les interesa aprender cómo se usa una aplicación que no es accesible. Y ni hablar ya de aquellas personas que poseen algún tipo de discapacidad que le dificulte aún más el acceso y uso de dichas redes.
A la larga, es como si las grandes empresas como la ya mencionada Instagram se autosabotearan por la brecha digital. Es como si las redes hubieran sido creadas exclusivamente para los jóvenes sin ninguna discapacidad, y el resto de jóvenes y los adultos y personas mayores quedaran fuera del plan.
No se dan cuenta de que, muchas veces, lo mejor para que el mayor número de personas puedan y quieran acceder a tu producto es la sencillez. Whatsapp, Facebook, y Youtube, a diferencia de Instagram, no han cambiado tanto, y eso se refleja en el número de usuarios mayores de 45 años que utilizan cada red social. Sin embargo, La directora de Tecnologías Accesibles de Fundosa Technosite, Lourdes González, ha afirmado en el diario La Opinión de Málaga que «La plataforma más accesible es Twitter por su sencillez». Es precisamente por esto por lo que los medios deben tener en cuenta estos datos para adaptar su producto a cada plataforma y a cada público, y elegir las redes sociales más adecuadas según las estadísticas de uso.
Por otro lado, a pesar de que Instagram y Tiktok son las redes más utilizadas por los públicos más jóvenes, los medios deben de tener en cuenta si conviene publicar información en ellas. La seriedad con la que se puede considerar al medio está en juego, ya que estas redes se caracterizan por ofrecer un formato que tiende a la informalidad. Dependiendo de la empresa periodística y del contenido, entonces se ha de medir si merece la pena someterse a esa posible «pérdida de seriedad». Aunque, claro está, con un buen plan de redes sociales se pueden llevar a cabo infinitas posibilidades.
Porcentaje de población que leyó portales de noticias, periódicos y revistas digitales en la Unión Europea en 2019, por grupo de edad


Tiktok es la novedad del momento. Al igual que todas las redes sociales en sus primeros años, tiene un funcionamiento aparentemente bastante sencillo. La aplicación en cuestión consta de cinco funciones principales. La primera (“home”) muestra las últimas publicaciones subidas por los usuarios a los que sigues, u otras que pueden gustarte (en el apartado de “para ti”). Otra es el típico “descubre” que tiende a estar presente en todas las redes sociales, en la cual puede buscar por ti mismo a un usuario o a un tipo de contenido específico. Por último, existen las funciones de “subir contenido” para subir un vídeo, que es el único tipo de contenido que se sube a TikTok, el apartado de “notificaciones”, y el de “mi perfil”. La aplicación no tiene mucho más, salvo que está cautivando a millones de usuarios a través de su sencillez, que al final es la clave para conseguir que los lectores y usuarios no se cansen. Es por esto mismo que muchos periodistas ya han entrado en ella para explotarla de forma profesional, aprovechando su auge.
No es que la idea de TikTok sea especialmente novedosa, sino que la facilidad en su uso incita a los usuarios a utilizarla. Sin embargo, habrá que esperar para saber si los propietarios de la red social deciden mantener este formato, o si por el contrario lo complejizan, como normalmente suele ser el caso.







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