El periodismo avanza a la par que la tecnología. Pero al igual que esta última, ha cambiado considerablemente la manera de realizarlo. Lo que ha conllevado la modificación por completo también su modelo de negocio, siendo este muy cuestionado. Antes de la llegada de internet, la prensa obtenía sus ingresos de las ventas de los diarios y de la publicidad incluida en ellos. Sin embargo, la aparición de elementos como el «clickbait», el SEO y la inmediatez, han puesto en peligro el periodismo actual.
La ciber información

La única manera de atraer anunciantes, es con números. Cuanto más tráfico y visualizaciones obtengas en tu página web, mayores serán los ingresos por publicidad. Esto ha puesto en peligro el periodismo. Los medios de comunicación han comenzado a desarrollar estrategias para conseguir los “clicks” de los usuarios, saltándose los valores tradicionales del periodismo.
Por ejemplo, el diario Marca publicó el artículo titulado: “Cristiano Ronaldo justifica su polémico gesto: ‘No es vergonzoso’”. A primera vista, el titular no ofrece demasiados detalles sobre lo ocurrido, pero el uso de términos como “polémico” y “vergonzoso” despierta la curiosidad del lector y lo incita a querer conocer el contexto de la noticia.
Casos como este son muy frecuentes y, de hecho, pueden encontrarse numerosos ejemplos incluso más controvertidos en internet. Este tipo de titulares llamativos, conocidos como “clickbait”, tienen como objetivo principal lograr que el usuario haga clic en la noticia, relegando a un segundo plano el hecho de que la lea o comprenda su contenido. En este sentido, los lectores pasan a ser considerados como simples cifras.
Esta tendencia ha contribuido a una disminución de la calidad periodística, ya que, en muchos casos, los medios han visto comprometida su independencia debido a su dependencia de la financiación publicitaria.
El papel del usuario y el cambio en el consumo de información

No todo el deterioro del periodismo, se debe únicamente a los medios de comunicación o la tecnología. También han influido los hábitos de consumo de los usuarios. En la actualidad, gran parte de la audiencia prefiere contenidos rápidos y fáciles de digerir, lo que ha impulsado a los medios a adaptarse a estas demandas.
Las redes sociales y plataformas como X, TikTok o Instagram han transformado la manera en la que se consume información: titulares breves, vídeos cortos y contenidos inmediatos. Esto reduce el tiempo de atención del lector y dificulta la difusión de análisis profundos o reportajes extensos.
Como consecuencia, los medios no solo compiten entre sí, sino también con creadores de contenido y algoritmos que priorizan lo viral frente a lo veraz. En este contexto, el periodismo se ve presionado a adaptar la información, para seguir siendo relevante.
Este fenómeno plantea un dilema importante: ¿deben los medios adaptarse completamente a las nuevas formas de consumo o mantener los estándares tradicionales aunque pierdan audiencia? La respuesta es clave para el futuro del periodismo.
Necesidad de ser el primero
Todo este periodismo de baja calidad, a su vez ha estado influido por la nueva era digital de la inmediatez. La información recorre en minutos, todos los rincones del mundo. Es por ello que los medios tienen la necesidad de publicar primero las noticias. La consecuencia son errores de verificación o datos incorrectos. Un ejemplo de ello se vivió durante la pasada Dana de Valencia. Salió una noticia que confirmaba que en el garaje del centro comercial de Bonnaire había cientos de muertos. Muchos medios publicaron sobre ello, horas después se demostró que no hubo ningún fallecido por lo que se vieron obligados a borrarlo y a rectificarlo.

Artículo publicado por Maldita ante la desinformación de la Dana
Alternativas y SEO
Sin embargo aún hay esperanza, medios como el New York Times gracias al periodismo de calidad y diferenciado, han logrado abandonar el modelo de negocio basado en la publicidad, centrándose en los ingresos obtenidos por suscripción. El diario cerró el año 2025 con más de 12 millones de suscriptores, todo un éxito en la época actual.
Retomando lo anterior, el «clickbait» y la inmediatez no son los únicos protagonistas del periodismo digital. Ha entrado en juego también el SEO (Search Engine Optimization), este sistema es el encargado de que tú noticia aparezca lo más arriba posible en las búsquedas de Google.
Para ello, es necesario recurrir al uso de palabras clave. Supongamos que un medio publica un artículo titulado “Un nuevo estudio revela los beneficios de tomar café”. A priori, se trata de un titular correcto y bastante genérico. Sin embargo, si se opta por un enfoque como “Beber café a diario reduce el riesgo de enfermedades cardíacas, según un estudio”, se están incorporando términos clave como “beber café a diario” o “riesgo de enfermedades cardíacas”. De este modo, cuando un usuario realiza una búsqueda en Google utilizando esas palabras, es más probable que el segundo artículo aparezca en una posición más destacada que el primero.
En principio, esta práctica no resulta tan negativa como el clickbait, pero el desarrollo del SEO ha contribuido a una cierta pérdida de originalidad en los titulares, así como a un menor uso de la creatividad, la metáfora o el lenguaje figurado. Por ejemplo, en lugar de titulares más literarios como “la tormenta pinta de gris la ciudad”, se tiende a optar por formulaciones más descriptivas y directas como “fuertes lluvias provocan cortes de tráfico e inundaciones”..
El futuro del periodismo
Toda esta pérdida de calidad del periodismo no es algo nuevo, en décadas anteriores también existían titulares sensacionalistas y llamativos. Sin embargo, internet lo ha potenciado considerablemente. El periodismo actual debe reflexionar sobre su modelo de negocio, porque se ha demostrado que hay vías más profesionales y éticas a la par que económicamente exitosas.







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