REPORTAJE | «Uno de los vicios más notorios de los medios es la aceleración: muchos medios se creen que el mérito está en contar rápido lo que podrían contar bien, y corren y corren y se estampan». Martín Caparrós resumió como nadie en El País, con la brillantez habitual de su prosa, las novedades que ha experimentado la prensa escrita en su actualización. Ese impacto que ha supuesto el cambio de temporalidad en el periodismo. El tiempo de reposo, o de reflexión, de los diarios concluyó cuando sus tiempos fueron simétricos a los de la radio y la televisión.
La constante actualización de la web marca la agenda actual de los diarios cuyas redacciones tuvieron que adaptar sus horarios a esta nueva realidad, también a las redes sociales. Un director de periódico, por tanto, también ha visto cómo su jornada no es la misma que en la época del papel.
«Yo estaba cansado de la dirección del periódico en la última época porque tenemos ediciones en América y había que estar pendiente a todas horas. Dirigir el diario dejó de apetecerme con los nuevos cambios digitales. Hacía años que yo me notaba perezoso con el buen tiempo», me dijo Alfredo Relaño, director de ‘As’ entre 1997 y 2019, en la entrevista que mantuvimos en ‘El Confidencial’.
Es habitual que cualquier edición, digital o impresa, implique un grado de implicación bastante alto de su director. Esto me explicó Relaño: «Para dirigir un periódico tienes que estar siempre encima y, además, tienes que estar localizable por si pasa cualquier cosa». Por tanto, un director tiene que estar preparado para que suene el teléfono a cualquier hora, incluso por la noche. «Antes, a partir de las dos ya arrancaban las rotativas y sabías que hasta la mañana siguiente no te tenías que preocupar».
La temporalidad del periodismo y, por ende, de las redacciones cambió con la aparición de internet y la versión digital de los periódicos, como sostiene el propio Relaño. Antes, al menos había una tregua hasta el día siguiente, sin que hubiera grandes novedades informativas. Porque no había lugar a actualizaciones más allá de la edición impresa del día siguiente.
«Antes sabías que hasta la mañana siguiente no te tenías que preocupar»
Alfredo Relaño, director de ‘As’ entre 1997 y 2019.
Un periódico activo las 24 horas del día
«Los horarios de la redacción se alteraron cuando nos dimos cuenta de que la edición digital era más importante que la de papel. A partir de ese momento, la fiebre del clic convirtió al periodismo en otra cosa», explica Juanma Trueba, subdirector de As entre 2005 y 2016, en conversación con Ara.
Trueba era el autor de las crónicas del Real Madrid y de la Selección Española en el As hasta su despido. Así explica cómo cambió su rutina con internet. «Yo solía tener entre hora y media y dos horas después de los partidos para escribir mi crónica cuando sólo teníamos edición impresa. En cuanto apareció internet, tenía que tenerla lista justo al acabar el evento. O a lo sumo 15 minutos después». Esta decisión se justificó por la necesidad de posicionarla en Google.
«Era habitual que la vida de la redacción empezara, como pronto, a partir de las 11, salvo la de los reporteros. Por ejemplo, un periodista que cubriera al Madrid o al Atleti tenía que estar en la ciudad deportiva a la hora que empezara el entrenamiento, habitualmente a las 09:30 o a las 10:00. Luego todas esas personas salían del periódico entre las 19:00 y las 20:00. Un poco antes había llegado el equipo de cierre, los encargados de los últimos retoques antes de mandar el periódico a imprimir. En mi caso, que era del equipo directivo, salía más tarde para dejárselo todo atado a ellos», relata Trueba.
Los cierres han sido, son y serán aquello que le quita el sueño a los responsables de Última Hora de un periódico, siempre pendientes de que la edición concluya de la mejor manera. En el deporte, al ser tan tarde los eventos (un partido puede empezar a las 21:00), es habitual que todo se demore un poco más. Hablamos con José Antonio Sánchez Araújo, El Maestro. Este célebre periodista sevillano cubrió durante más de tres décadas los partidos como visitantes de Betis y Sevilla para Radio Sevilla, con su correspondiente crónica, además, para ABC, As y El Correo de Andalucía.
«No me hables de aquella parafernalia», exclama Araújo cuando es preguntado por cómo era enviar antes una crónica. «Teníamos la ventaja de que la actualización de un periódico no era constante, pero las dificultades tecnológicas eran brutales. Yo iba siempre cargado con mi máquina de escribir a los estadios para redactarla a lo largo de los descansos y, si me daba tiempo, enviarla desde Correos».
La temporalidad de aquel periodismo variaba en función de la hora a la que se disputara el encuentro. «Si el partido era temprano, sobre las 17:00 de la tarde como antaño, me daba tiempo a recoger las declaraciones de los protagonistas, a redactarla con tranquilidad en el mismo estadio y a enviarla desde Correos. Siempre me quedaban, al menos, una o dos horas para hacer bien mi trabajo antes del cierre de la edición. No sé si yo hubiera sido capaz de sobrevivir con la inmediatez actual, porque esto impide que se puede hacer un trabajo en el que se resalte de verdad el valor de la información».
Las dificultades aparecían si el partido se celebraba más tarde, con el cierre al límite. Lo explica Araújo: «Ahí llegaba el problema. Si eso ocurría, había alguien en la redacción, ya fueran redactores o las mismas secretarias, que me llamaban por teléfono al estadio. Yo llevaba un fijo especial para esa transmisión, lo conectaba y les dictaba la crónica a la persona que me atendiera. Esa era la actualización que teníamos antes«.
«No sé si hubiera sido capaz de sobrevivir con la inmediatez actual»
José Antonio Sánchez Araújo, cronista en ‘ABC’, ‘As’ y ‘El Correo de Andalucía’.
La nueva organización de la redacción
La inmediatez actual la explica Raquel Benito, redactora jefa de Última Hora en El Confidencial. «Nosotros somos Última Hora, una sección que está operativa todo el día, salvo entre las 02:00 y las 07:00. A las 07:00 llegan las primeras compañeras a la redacción para actualizar la portada con cualquier novedad que haya surgido durante la noche. A esa misma hora, ya hay una compañera de Audiencias, de SEO, que está también en el periódico para preparar cualquier tema que pueda dar tráfico».
El periódico, no obstante, también se actualiza si ocurre algo fuera de las horas citadas. «Te pongo el ejemplo de la Guerra de Ucrania. El conflicto estalló cerca de las 12 de la noche, cuando los compañeros de cierre estaban próximos a terminar su jornada. Rebeca Fernández, la redactora jefa de Cierre, y sus redactores prepararon la portada con toda la información veraz que consiguieron». Las primeras horas de un acontecimiento así son claves, y las novedades no cesan, trabajaron durante toda la noche. Fernández le dejó un mensaje a Benito y a las redactoras de Última Hora que llegaban las primeras por la mañana.
«Las primeras semanas de la Guerra de Ucrania tuvimos que doblar turnos y extenderlos para estar actualizados. Era el primer conflicto que había en Europa en mucho tiempo y todas las novedades eran importantísimas. Además, la agenda informativa en aquellos días viró hacia ello. Era nuestra obligación», reflexiona Benito acerca del importante esfuerzo que realizó la redacción durante aquellas semanas.
La organización de los redactores dependen del equipo de Última Hora que integren, si es el de mañana o el de tarde. «A las 15:00 o 16:00, depende de si empiezan a trabajar a las 7 o las 8, termina su jornada el turno de mañana. Luego le toca al de Cierre, que empiezan a las 16:00 y se quedan hasta que terminen». La hora siempre varía, porque depende de la actualidad que haya. De si el periódico ha tenido que actualizarse más o menos a lo largo del día.
El papel de los reporteros, por tanto, también ha variado. Al tenerse que actualizar las páginas web, ellos deben estar operativos para cualquier acontecimiento que suceda. «Menos mal que tenemos a Última Hora, porque si no sería muy difícil trabajar en estas circunstancias de tanta inmediatez». La que habla es Lourdes Barragán, redactora de Política de El Confidencial.
«Tuvimos que doblar turnos en el inicio de la Guerra de Ucrania para mantener el periódico actualizado»
Raquel Benito, redactora jefa de Última Hora de ‘El Confidencial’.
Cómo coordinar la edición digital y la impresa
Es habitual que en más de una ocasión los teléfonos de los periodistas suenen para informarles de alguna novedad informativa. Hay ocasiones en las que tú te hueles la información por tus fuentes, mientras que otras es algo repentino. Lo cuenta Barragán: «Yo suelo estar pendiente del móvil, pero no puedo estarlo todo el día. Por eso es fundamental la comunicación con Última Hora. Es habitual que, si ocurre algo, ellos suban rápidamente el teletipo o se firmen la pieza. Al poco tiempo, ya llego yo con un artículo más alargado que sirva para aumentar la información y, a la vez, actualizar la portada».
La actualización de la portada también suele estar programada en los periódicos.Ya no ocurre como con los diarios en papel, que se imprimían una vez. Ahora los periódicos tienen que ir cambiando la portada durante el día para que el lector no se encuentre lo mismo y se aburra. «Por ejemplo, suele haber cambios planificados en El Confidencial en torno a las 12:00 y a las 18:00. Ten en cuenta que a las 05:00 hay todos los días una edición del periódico nueva», sostiene Barragán.
Este cambio de paradigma, como bien han explicado Trueba y Relaño, ha alterado por completo la temporalidad del periodismo. Y ha afectado a las versiones impresa y digital. ¿Cómo se actualizan ahora ambas? Lo cuenta Silvia Angulo, redactora jefa de Nacional en La Vanguardia.
“En el papel intentas ir un paso más allá, porque el lector lo leerá al día siguiente después de haya aparecido en todas las televisiones y en todas las webs. Tienes que ofrecer una versión diferente y no podemos replicar lo mismo. En La Vanguardia lo entendemos así”, relata Angulo. La temporalidad en el periodismo actual ha variado, pero todavía hay cabeceras que mantienen el papel.
El mayor esfuerzo se realiza para tener la mejor versión digital y así manejear a la perfección la temporalidad de este periodismo. Lo Relata Angulo: “Nuestro objetivo es no quedarnos atrás con la competencia en cuanto se conoce algo de interés público. Por tanto, es de obligado cumplimiento tener actualizada la web durante todo el día. Es el modo de operar en el periodismo actual”.Si la actualización era exclusiva de la radio y la televisión hasta principios del presente siglo, el fenómeno de internet, que llegó para revolucionar las comunicaciones, lo ha incluido también en la prensa escrita. La temporalidad del periodismo no ha vuelto (ni volverá) a ser como antes.







Deja un comentario