OPINIÓN | El 30 de septiembre de 2019 el nuevo alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, cortó la emisión de M21 Radio, la radio local de Madrid, que se emitía desde el ayuntamiento, también conocida como la “radio escuela”. La programación paró de repente, un día antes de lo previsto, con las personas que llevaban la radio casi sin avisar. Al menos si no contamos la campaña del futuro alcalde anunciando que iba a acabar con “Radio Carmena” cuando llegase al ayuntamiento.
La web de M21 se borró y ahora alguien ha conseguido el dominio, convirtiéndola en una web sobre dónde ver series de manera pirata. Con todo el contenido perdiéndose, así como la inversión que hizo el ayuntamiento de Manuela Carmena en la radio desde 2017. Inversiones visibles en la web del ayuntamiento . Llama la atención que desaparezca cualquier mención a la radio en el presupuesto del ayuntamiento a partir de 2019, cuando dijeron que mantendrían la labor educativa de M21, cosa que hasta ahora no ha ocurrido. Pero bueno, seguro que los estudios vacíos de Cibeles con todo el material renovado están ahí bien cerrados, listos para usarse. En cualquier momento.

El caso es que la radio local y comunitaria en Madrid siempre se ha dejado un poco de lado. La frecuencia de M21 llevaba en uso desde el año 99, cuando aún se la conocía como Onda IMEFE, pero IMEFE no emitía desde 2004, cuando el alcalde Gallardón anunció de golpe el cese de la emisión en una manera similar a la de Almeida. Desde entonces la frecuencia estuvo casi en desuso hasta que revivió como M21. Y M21 tenía emisiones muy variadas, desde radio musical generalista, programas específicos sobre jazz o poesía… Incluso un interesante programa, “Nada Especial” llevado por el cantante Chenta Tsai y la autora e ilustradora Quan Zhou.

Este programa hablaba sobre cómo es crecer en Madrid siendo hijo de padres extranjeros y vivir entre dos culturas, a través de reportajes y entrevistas. Pero todo eso se perdió con la decisión de Almeida, se canceló la radio y la página web dejó de mantenerse. Todo el contenido de programas que estaba ahí subido de manera digital desapareció.
Los estudiantes que querían entrar en la radio local
Lo que quizá es más trágico es el impacto que esto tuvo en la función docente que tenía esta radio local, llamada por algo “radio escuela”. Al tener tantos programas, la mayoría los gestionaba un equipo diferente, tanto en el aspecto de producción como en los aspectos técnicos. Esto la convertía en un lugar ideal para que los estudiantes de comunicación tuviesen una experiencia real de lo que es trabajar en radio. Bien es cierto que la Universidad Complutense cuenta con seis estudio radiofónicos. Que a diferencia de otras facultades de la capital, reciben bastante uso, según su página web y mis fuentes.
Por su parte la URJC tiene otros seis en su campus de excelencia europea de Madrid. Aunque, de manera sorprendente, RadioURJC sufre de un problema que yo llamo: “nadie quiere tragarse el marrón que es llevar esto”. Lo que deriva en que la universidad deja la gestión de coordinar la radio en algún alumno, estando la radio sin coordinador más veces que con. Por no hablar además de obras año sí y año también que paralizan aún más todo. Y yo, como estudiante de comunicación audiovisual, he tocado la radio por primera vez en cuarto de carrera dentro del itinerario docente. ¿Qué opción entonces tienen los estudiantes que quieren meterse en este mundo desde un primer momento? Entran en escena las radios comunitarias.

A las radios comunitarias también les va regular
No era raro oír a compañeros hablar de que tenían que grabar un programa de radio cuando estábamos en clase, lo cual era raro porque RadioURJC llevaba sin funcionar desde el año pasado, el caso es que habían acudido a otros medios, Radio Vallekas, Radio Moratalaz… Pertenecientes, con otras radios, a la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid.
Estas emisoras son llevadas por gente del barrio gracias a un esfuerzo comunal y colectivo, que se mantenían gracias al apoyo de quienes estaban en la propia radio, pagando una cuota para el mantenimiento de los estudios. Lo de la cuota puede sonar raro, pero estas radios no reciben ningún tipo de financiación pública. Esto viene desde que cambió la situación de subvenciones en 2008, y como desde el cambio de gobierno en el ayuntamiento se paró la subvención para la Unión de Radios Comunitarias, explican desde Radio Vallekas. Por esta situación, y el precio del alquiler, en marzo de este año en Radio Vallekas abandonaron sus estudios para asentarse en las instalaciones del centro social La Villana de Vallekas. Una peor infraestructura pero la posibilidad de seguir haciendo la labor que hacían hasta ahora.
Con M21 todos sus contenidos desaparecieron, algunos se han mantenido en iVoox, pero ninguno de los audios parece funcionar. Si ese cementerio radiofónico es una moraleja de algo, es que quizá no solo haga falta voluntad para que las cosas salgan adelante, porque por desgracia para la radio hace falta dinero. Si no, siempre nos quedarán los podcasts.







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