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Éxito de los streamers: ¿casualidad o mérito?

Avatar de Héctor Quifez Piña
1.292 palabras
5–8 minutos

REPORTAJE | La reciente digitalización ha creado y popularizado nuevos puestos de trabajo o ejercicios profesionales. El streaming y ser streamer son dos de ellos, y posiblemente, uno de los más idealizados . Se entiende por streaming hacer directos en plataformas especializadas para tal uso como YouTube o Twitch. Es ampliamente considerada como una actividad de gran remuneración y poco esfuerzo, el “trabajo” perfecto. Pero, ¿es realmente el streaming un éxito garantizado replicable, generadora de una fuente viable de ingresos, al seguir unas claves específicas? Propicia, además, otra cuestión: ¿es adecuado que cualquier persona tenga la capacidad de decir lo que quiera frente a una gran audiencia?

Independientemente de la viabilidad del streaming como modelo de negocio existen ciertos rasgos necesarios para ser exitoso. La constancia, la originalidad, una característica o habilidad como valor diferencial y, el más importante, tener carisma y ser fiel a la personalidad que uno tiene.

Constancia

La constancia es la base del streaming, necesitas ser activo con frecuencia para poder atraer público y fidelizar al que ya tienes. Es difícil conectar con una persona si ves sus directos dos veces al mes.

El streamer son_tucho explica cómo la constancia es vital para darse a conocer y atraer público a los directos. La clave es tener presencia en todas las plataformas posibles.

Foto de Tucho – son_tucho en Instagram

La constancia es extremadamente importante debido a lo complicado que es darse a conocer. Pepín, otro streamer, comparte la opinión de son_tucho y también considera que lo más efectivo es captar el público masivo que tienen las redes sociales.

Foto de Pepín – simplemente_pepín en Instagram

Sin embargo, aunque se tenga presencia en redes sociales, sigue siendo difícil darse a conocer. Desde el primer momento se compite contra las figuras más importantes y famosas del mundo. Pepín, de nuevo, nos habla sobre esta barrera de entrada.

Foto de Pepín – simplemente_pepín en Instagram

Originalidad

Precisamente por esta competencia contra los más grandes, la originalidad también es muy importante. Hay que ofrecer algo nuevo y distinto. En caso de carecer de ella se puede sustituir por otro rasgo. Tomemos como ejemplo a los streamers de videojuegos. Hay dos enfoques que se pueden adoptar: gran habilidad en el juego como capacidad de atracción y originalidad.

Gran habilidad en un videojuego: atrae principalmente al público competitivo que disfruta ver a un jugador considerado de alto nivel.

Foto de Faker, mejor jugador de League of Legends – 3DJuegos

Originalidad: ser original atrae más audiencia, es auténtico. Si bien es cierto que el éxito de otra persona puede ser replicable siguiendo sus fórmulas se pierde con ello la esencia propia de cada persona. El propio acto del “plagio” suele generar animadversión entre un gran número de personas y poca capacidad conectiva.

Foto de «El Rubius», quien siempre ha mostrado su personalidad como es – PatrIcia J. Garcinuno (Getty Images)

Entre los streamers caracterizados por su originalidad encontramos nuevamente a son_tucho. Se dedica a jugar modos carrera en FIFA, ahora llamado FC, o PES, ahora conocido como eFootball. Un modo de juego en el que eliges un equipo y juegas cuántas temporadas quieras. Destaca como ofrece en sus directos una calidad más inmersiva a través de la pasión que transmite.

Foto de Tucho – son_tucho en Instagram

La importancia del carisma

Pese a que los puntos mencionados previamente son, sin duda, importantes, estos pierden completamente su valor si no se complementan con el rasgo más crucial. La personalidad propia y cuán carismático/a puede ser. Algunos streamers funcionan como un imán, poseen un magnetismo propio. Un tipo de contenido o género de un juego puede volverse popular por una sola persona y sus directos contar con muchos espectadores. En varias ocasiones la mayoría probablemente ni siquiera esté interesada en lo que esté haciendo o jugando. Les interesa quién lo hace, la persona. Esto puede predisponer favorablemente al espectador a consumir contenidos que no les interesaban e incluso hacer que los pruebe por sí mismo/a.

Dentro de las categorías que tiene Twitch para identificar el tipo de contenido que se emite en directo encontramos el de «Just Chatting» que se traduce literalmente a «sólo hablando/charlando». En esta sección el streamer sólo se tiene a sí mismo como fuente de atracción y retención de la audiencia, todo depende de su personalidad y carisma. En la tabla a continuación, que recoge datos de los últimos 7 días, podemos apreciar cómo esta categoría es la más popular, superando en más de 30 millones de views al segundo puesto y siendo la primera en casi todas las métricas. Cabe destacar que las siguientes cuatro categorías son videojuegos.

Juegos y categorías más vistas en Twitch, en los últimos 7 días – Streamcharts

El carisma es el rasgo con mayor capacidad de fidelización. Pepin no escasea en este ámbito y considera que sus vídeos con mayor preparación son su ventaja competitiva. Con ellos busca mantener su audiencia y trasladarla a Twitch.

Foto de Pepín – simplemente_pepín en Instagram

El Streaming como modelo de negocio

Una vez el creador consigue cierto éxito y es capaz, por ello, de cubrir los gastos de su vida cotidiana tiene la oportunidad de aspirar a más. Empieza a diversificar su contenido en aras de aumentar sus ingresos. Comienza a construir entonces una identidad reconocible más allá de sus seguidores en una plataforma, crea una “marca”. Busca conseguir beneficios, aparte de con las suscripciones que ofrece Twitch, mediante Patreon, plataforma en la que se ofrece contenido exclusivo inaccesible en cualquier otro lugar; colaboraciones con otros creadores de contenido que acercan ambas audiencias unas con otras; sponsors con marcas relacionadas a su contenido; merchandising; mediante la creación de su propia marca y el uso de redes sociales en las que publican sus mejores «clips» y generan beneficio al mismo tiempo que llegan a una mayor audiencia.

El impacto del Streaming en el periodismo

El mundo del streaming tiene un fuerte impacto en el periodismo: los streamers pueden, en ocasiones, juzgar situaciones sociales como si fuesen periodistas, pero sin el juicio ni el criterio que requiere la profesión. Los directos pueden atraer miles de personas, y se debe ser consciente de ello. Todo aquello que se diga puede influir en el público y, por ende, es peligroso opinar o juzgar temas que deberían abordar los periodistas. La figura de los «influencers» ha sido tema de debate durante los últimos 15 años. Pueden empezar movimientos sociales en función de lo que digan, ya sea para bien o para mal. Los streamers no se alejan de esa figura y pueden tener un gran impacto en la sociedad. Es cuestión de encontrar el punto medio entre la libertad de expresión y la proclamación de ideas infundadas o poco fundamentales, que requieren conocimiento especializado como el que poseen los periodistas.

Ser streamer es comparativamente más fácil que otros trabajos convencionales como ser camarero o trabajar en un supermercado. Sin embargo, esto no significa que hacer directos sea simple y no conlleve esfuerzo. Contrario al pensamiento popular, no es un ejercicio en el que esté asegurado tu éxito ni vaya a suponer tu sustento económico. Solo algunos llegan a ese punto. Una vez que se expande el reconocimiento por tu figura pública se pueden divisar otras opciones: más contenidos, colaboraciones o eventos especiales. El streaming como modelo de negocio es posible, pero muy difícil y con muy baja probabilidad de éxito. Y en caso de haber conseguido una gran audiencia, no todo es bueno, pues a partir de ese momento estará bajo escrutinio y juicio constante. Es mejor callar cuando no se sabe de algo.

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