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LA LIGA EA SPORTS 24/25, el claro ejemplo de que el fútbol no se cuenta con datos

Avatar de Angel Garrido Sauquillo
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4–6 minutos

OPINIÓN | Hoy en día el deporte, y en concreto el fútbol, se analiza cada vez más a través de algoritmos y modelos predictivos que observan lo que ocurre en el campo e intentan adivinar resultados y cómo va a quedar la competición. Cada partido genera innumerables estadísticas: tiros a puerta, posesión, zonas recorridas por los jugadores, distancia recorrida o probabilidades de gol. Sin embargo, como podemos ver ejemplificado en la temporada 2024/25 de LaLiga, demuestra que el fútbol no se cuenta con datos.

Predicciones ligeras: datos y más datos inservibles

En las últimas temporadas y con el creciente aumento de la tecnología, se ha puesto de moda pedir a la inteligencia artificial o a los llamados “superordenadores” predicciones sobre las competiciones, que posteriormente se convierten en artículos periodísticos.

Es en este ámbito donde el superordenador Opta destaca sobre el resto. Este realiza las predicciones basado en un modelo que estima la probabilidad de cada resultado del partido (victoria, empate o derrota) utilizando las cuotas del mercado de apuestas, las clasificaciones recientes y rendimiento histórico de los equipos. Su predicción se hace después de simular la temporada 10.000 veces. Para Opta, esta sería la clasificación:

Predicción de OPTA para la temporada 24/25 de La LIGA EA SPORTS

Ganaría la liga el Real Madrid, con el 86% de posibilidades, mientras que su máximo rival el FC Barcelona tendría solo el 10% de opciones de llevárselo. En Champions entrarían Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid y Girona. En Europa, Real Sociedad, Athletic Club y Villarreal en caso de plaza extra. El descenso sería para Espanyol, Real Valladolid y CD Leganés. Nada más lejos de la realidad. Inservible en todos los aspectos.

A esta tendencia de intentar predecir los resultados ligeros, como si de un mago o pitoniso se tratase, se han sumado reputados periodistas como Miguel Quintana o Julio Maldonado “Maldini”, gran analista y comentarista de las máximas competiciones. No obstante, este producto periodístico creo que goza de mayor valor y quizá pueda ser de gran interés, pues en esta ocasión estos periodistas realizan la predicción basándose en una serie de hechos que explican y que no son necesariamente deportivos. No obstante, predecir en el fútbol no es recomendable. Mientras tanto, si juegas a predecir o basarte en datos, te puedes sorprender como le pasó a Miguel Quintana y compañía en Marca.

El fútbol es emocional e inesperado

Resultados inesperados/Offsider en X

Un clásico, un derbi, una lesión, una expulsión, una eliminación dolorosa en otra competición, el apoyo de la afición… Más allá de las estadísticas, el fútbol está lleno de múltiples factores que influyen directamente en el desarrollo y resultados de los partidos como la pasión o lo inesperado.

Los derbis y los clásicos son los contextos donde más se aprecia esta realidad. En este tipo de partidos la pasión, la emoción del encuentro provoca que las estadísticas pierdan su valor. Dan igual las tendencias de los equipos y los últimos resultados, todo se iguala.

La motivación de los jugadores o el ambiente en el estadio prima sobre todo lo demás.

A su vez, uno de los elementos más característicos del fútbol y que más impacto creo que tiene en este deporte es lo inesperado.

Un cambio de entrenador, un fichaje, error defensivo, una decisión arbitral o un gol en el último minuto pueden romper cualquier predicción estadística realizada antes del partido o todo aquello que tenga que ver con la clasificación.

Este tipo de momentos son precisamente los que mantienen viva la esencia del fútbol. Ningún dato puede prever cuándo llegará una jugada decisiva, una remontada inesperada o un gol que cambie completamente el rumbo de un partido.

El Rayo europeo, descendido por los datos…

Muchas previsiones antes del comienzo de la temporada daban al Rayo Vallecano por descendido, o metido en la zona baja. Los datos que se usaban para argumentar eran los fichajes, todos de divisiones inferiores, la marcha de jugadores importantes, la reciente temporada que estuvo coqueteando con el descenso, el presupuesto del equipo -de los más bajos de la categoría-, el límite salarial, la edad de la plantilla…Con el paso de las jornadas, ese equipo al que muchos daban por muerto antes de comenzar el campeonato liguero fue maravillando a todos con un juego vertical, una presión agresiva…

Si hiciésemos caso a los datos y a las previsiones y el fútbol se basase en ello, el Rayo Vallecano no hubiese clasificado a Europa ni en la penúltima jornada. En ella se encontraba fuera de posiciones europeas, visitaba a un Celta que se encontraba por encima en la clasificación y que podía certificar su billete a Europa con el apoyo y delante de su afición, además de que su máximo rival por la otra plaza europea, el Mallorca, se enfrentaba en casa a un Getafe luchando por no descender.

El Rayo ganó al Celta, el Mallorca perdió y en la última jornada el Rayo volvió a Europa 25 años después. Un claro ejemplo de que el fútbol no se cuenta con datos.

Jugadores del Rayo celebrando la clasificación

El fútbol es fútbol

Como podemos ver en la imagen, el fútbol no se debe contar ni basar en datos.

El campeón de la liga no fue el Real Madrid con su “fichajazo” Mbappé y su 86 % de probabilidad, fue el FC Barcelona de Flick con sus chavales y la línea adelantada, sus problemas financieros y fuera de su estadio.

El “EuroRayo” no sufrió, no descendió y clasificó a Europa.

El fútbol no se puede basar en datos. El fútbol va más allá, es emoción, es tensión, es lo inesperado y eso lo hace ser tan bonito. 

Clasificación final temporada 24/25

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