Periodismo sobre periodismo digital y multimedia

,

IA, Deepfakes y Distorsión Informativa: China y Occidente

Avatar de Yuanhui Zheng
337 palabras
1–2 minutos

Autora: Yuanhui Zheng

En este videoanálisis quiero explicar cómo la inteligencia artificial está cambiando nuestra percepción de la información. Hoy es fácil encontrar imágenes y vídeos que parecen reales, pero que han sido creados con IA. Esto no solo transforma la forma en que consumimos información, sino también la confianza que depositamos en ella, y afecta tanto a China como a Occidente.

La IA puede generar fotos y vídeos casi perfectos. A esto lo llamamos deepfakes.
El problema ya no es solo que existan deepfakes, sino que cada vez es más difícil separar realidad y manipulación. Cuando estos vídeos se mezclan confake news, identificar lo verdadero se vuelve muy difícil. Además, en redes sociales todo circula muy rápido, lo que aumenta la confusión..

China: control estricto y distorsión dirigida

En China, gran parte de la información circula en plataformas de vídeo como WeChat o Bilibili. Los medios tradicionales siguen presentes, pero los creadores independientes tienen hoy más influencia.

Sin embargo, esta influencia está condicionada por las regulaciones: debido a las leyes, los deepfakes no pueden usar imágenes de figuras políticas chinas. Esto genera un ecosistema informativo donde la sátira se dirige únicamente hacia el exterior, así que la mayoría de los contenidos satíricos se centran en políticos extranjeros. Estos vídeos se vuelven virales y aumentan la confusión entre parodia y realidad.

Aquí la IA no es libre: está acotada para proteger ciertas narrativas y moldear otras.

Occidente: libertad tecnológica, caos informativo

En Occidente ocurre algo diferente. Los medios profesionales rara vez utilizan IA para generar imágenes de actualidad, pero los usuarios sí. Esta falta de regulación clara provoca que la desinformación no venga desde arriba, sino desde miles de creadores dispersos.

Esto ha provocado situaciones curiosas: en 2024, mucha gente creyó que una imagen del huracán Helene era falsa cuando era real. Es un problema nuevo y grave: no solo consumimos contenido falso, sino que empezamos a dudar también de la información auténtica.
Mientras China controla la narrativa, Occidente sufre una erosión espontánea de la confianza.

Deja un comentario

Descubre más desde Aula en Red-Acción

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo