OPINIÓN | La Fórmula 1 ha sido, durante años, un deporte muy exclusivo, destinado sobre todo a los más fanáticos. Sin embargo, a raíz del auge de las redes sociales, la Fórmula 1 ha dado un giro radical y es seguida en los cinco continentes. Esta globalización del deporte se puede entender como un impulso para extenderse o como una burbuja que solo trae toxicidad y desinformación. Hoy por hoy, este deporte está más vivo y conectado que nunca y, en vez de considerarlo un problema, hay que considerarlo una evolución.
El impulso que este deporte necesitaba
En vez de perjudicar al deporte, las redes sociales han supuesto un impulso y un acercamiento a millones de personas en todo el mundo. Gracias a plataformas como Tik Tok o X, momentos o sucesos que antes pasaban desapercibidos, ahora se convierten en virales. Además, se ha producido un acercamiento a los pilotos, convirtiéndolos en figuras cercanas y con personalidades propias. Según datos proporcionados por la propia categoría, en el año 2024 alcanzaron en total 96 millones de seguidores, un 36% más que en 2023 y en aumento desde los 18,7 millones en 2018.

Otro elemento clave que explica el impacto positivo de las redes sociales en la Fórmula 1 es la variedad de contenido. Los fans ya no se limitan a ver únicamente las carreras por la televisión, sino que quieren saber cómo celebra la victoria un piloto con su equipo, qué desayuna su piloto favorito o, simplemente, cómo pasa sus ratos libres. Un claro ejemplo de esta evolución se dio durante la pandemia del COVID-19, donde sobre todo los pilotos más jóvenes, como Lando Norris o Charles Leclerc, realizaban directos en Twitch jugando a videojuegos o interactuando con los fans. Esta democratización y humanización en la Fórmula 1 era impensable hace una década.
Nuevas oportunidades de financiación
Este auge de las redes sociales en la Fórmula 1 no solo ha modificado su perspectiva de audiencias, sino que, además, se está convirtiendo en un producto muy rentable gracias a una nueva perspectiva comercial. Los patrocinadores ya no buscan solo su exposición en pista, sino también presencia digital. Lo que favorece, sobre todo, a los equipos pequeños, que con un buen engagement en redes pueden tener más oportunidades tanto de financiación como de visibilidad.
Le hemos preguntado a José Carlos de Celis, Redactor Jefe de Motorsport España, sobre la importancia de las interacciones para la Fórmula 1 en redes sociales.
Crear contenido para atraer audiencia se ha convertido en algo necesario para crecer como equipo. Un caso muy práctico que refuerza el posicionamiento sobre la importancia de las redes sociales en este deporte es el del equipo McLaren. A partir de 2018 con su nueva sección Mclaren Unboxed, donde muestran al público el detrás de las cámaras de cada gran premio, le ha permitido ganar 1 millón de suscriptores en YouTube desde entonces, además de convertirse en el equipo con más fanáticos de la parrilla.
Cómo combatir la desinformación
Por supuesto, no todo es perfecto y las redes sociales, como cualquier espacio digital, pueden traer consigo una serie de inconvenientes que de igual manera no vienen incluidos en su definición, sino del uso que la gente puede llegar a hacer de ellas. La sobreexposición, la presión constante sobre los pilotos o la desinformación, están a diario presentes en las redes sociales.

Vamos a destacar el último de estos factores: la desinformación. El anonimato de las redes sociales no exime a los usuarios de un comportamiento ejemplar, aunque en muchas ocasiones esto no se cumple. Un ejemplo es el caso de Sergio Pérez y la toxicidad que se creó sobre su salida de Red Bull.
Para combatir esta desinformación, la UNESCO ha promovido un curso a raíz de un estudio realizado a influencers. Dos de cada tres influencers aseguran no verificar la información que comunica a sus seguidores. No obstante, estos influencers también muestran un gran deseo de aprender a verificar sus fuentes antes, y de ahí que la UNESCO haya promovido un curso para ello. Además, le hemos preguntado a José Carlos de Celis cómo tratan en Motorsport España la desinformación.
Estos desafíos que presentan las redes sociales no tapan todo lo positivo que han traído al mundo de la Fórmula 1. Al final, la libertad que nos dan las redes sociales nos permite escribir y exponer todo lo que pensamos, aunque con una gestión responsable de ellas, pueden llegar a convertirse en un portal de posibilidades mucho más extensas de lo que ya son. Por lo tanto, quien todavía ve las redes sociales como una amenaza para este deporte, no ha entendido que la evolución también es parte de esta competición.







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