REPORTAJE| Las redes sociales son utilizadas por las personas para una variedad de propósitos. Se utilizan para comunicarse con amigos y familiares, para compartir información, para mantenerse actualizado sobre eventos actuales o para encontrar el amor. Sin embargo, muchos han utilizado estas plataformas con fines nefastos, como difundir fake news sobre temas importantes como política o la la atención médica.
Fake news
Se utiliza el termino fake news para describir la información engañosa, falsa o no confiable que circula en Internet. Lydia Toledano, estudiante de periodismo de tercer curso en la Universidad Rey Juan Carlos, nos explica que son para ella las fake news.
Las fake news son un tema candente en la sociedad actual. Es un tipo de información errónea que se difunde a través de las redes sociales y otros canales. Estas noticias pueden causar confusión, frustración e ira entre los lectores. El principal problema con las informaciones es que no siempre es fácil identificarlas, ya que pueden parecer noticias reales en la superficie. Otro inconveniente es que se difunde deliberadamente, ya sea a través de las redes sociales u otros medios. El fin de esto es influir en la opinión pública o engañar a los lectores.
Verashni Pillay, jefa de Redacción del periódico Huffington Post, asegura «Los bulos e informaciones trucadas emponzoñan nuestra labor profesional. Actualmente, el público alberga dudas sobre cualquier información que se difunda. No cabe duda de que las informaciones falsas han asestado un duro golpe a las relaciones entre el público y los medios informativos.»
Lydia nos cuenta su opinión sobre si realmente todas estas desinformaciones pueden crear mala imagen del periodismo.
Las redes sociales
Las redes sociales se han convertido en una parte de nuestra vida, y además en un problema ya que son plataformas en las cuales fácilmente podemos encontrar grandes desinformaciones, donde pasamos horas desplazándonos por nuestros feeds y dando «me gusta» a las publicaciones. Lo que ha tenido consecuencias significativas en los últimos años, como por ejemplo la poca credibilidad por parte de la población respecto a los medios de comunicación.
Como se ha comentado anteriormente, las noticias falsas y las redes sociales están estrechamente vinculadas, al igual que con el periodismo. Paula Sánchez Bermejo ha sabido explicar cómo estas redes sociales están creando un nuevo modelo del periodismo, donde cualquier usuario puede ser periodista y difundir informaciones poco verídicas, además de que dejan de ser exclusivas para los comunicadores.
Las redes sociales han sido un factor importante en la difusión de desinformaciones ya que se comparten con mayor rapidez. En España el 85% de los internautas de entre 16 a 70 años las utilizan, representando cerca de casi 27 millones de individuos.
El IAB Spain, quien comenzó su actividad en el 2001 y es la mayor asociación mundial de comunicación, publicidad y marketing, ha hecho un estudio de las redes sociales que más se utilizan. El principal canal para buscar información es Instagram, consiguiendo que tanto YouTube como Facebook decaigan. TikTok aparece en el ranking.

Ejemplos de fake news
Al comienzo de la propagación del COVID-19, los medios de comunicación difundían unas imágenes que no mostraban la realidad y aunque muchos de los programas de televisión se disculparan, aquellas fake news ya habían sido difundidas.
Tal y como indica EASP (Escuela Andaluza de Salud Pública), existen testimonios en los que aseguran que el origen del coronavirus es un arma biológica o una estrategia de control de la población.
Estos bulos sobre el origen de la enfermedad han provocado la respuesta del ámbito científico.
En una carta enviada a la revista británica de la salud, The Lancet, aseguran que científicos de la salud «condenan enérgicamente, las teorías de conspiración, que sugieren que COVID-19 no tiene un origen natural. «
«[…] Las teorías de conspiración no hacen más que crear miedo, rumores y prejuicios que ponen en peligro nuestra colaboración global en la lucha contra este virus”.
Otro tipo de bulo proviene de los falsos expertos/as haciéndose pasar por profesionales. En el que dan soluciones falsas o no comprobadas, provocando problemas en la atención sanitaria.
Cristina Sánchez , enfermera del Hospital Universitario La Paz de Madrid, nos ofrece su testimonio sobre momentos importantes en la sanidad como fue la crisis sanitaria del COVID-19. Relata, por ejemplo, llamadas de personas calificando a los sanitarios de «asesinos». Asimismo, aporta otra pequeña experiencia de como las noticias que son transmitidas por influencers hacen que su trabajo sea más difícil. Por último, hace una petición y pide por favor que son momentos difíciles y que tengamos cuidado con lo que se publica, ya que se puede hacer mucho daño.
Ante esta situación La Organización Mundial de la Salud (OMS), ha habilitado en su página web un apartado de «Consejos para la población acerca de los rumores sobre el nuevo coronavirus» en la que desmiente todos los mitos que circulan.
Además el Ministerio de Sanidad, en su página web en el apartado de Alertas en Salud Pública de actulidad, publica informaciones oficiales, con el fin, de que los sanitarios y ciudadanos estén al tanto de las recomendaciones sanitarias.
Es por ello, que todos tenemos que ser precavidos en cuanto a lo que publicamos o a lo que leemos en Internet, porque sin darnos cuenta estamos convirtiendo algo medianamente insignificante en grandes fuentes de información.







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