Periodismo sobre periodismo digital y multimedia

,

La ciberdemocracia : Un nuevo campo de batallas

Avatar de Ariadna Escudero Gago
1.951 palabras
8–12 minutos

REPORTAJE | Llegas a casa agotada, sin ganas de nada, decides calentarte un táper, sentarte en el sofá y ver tu serie favorita. Entras en Amazon prime con la esperanza de animarte un poco y aceptas los términos y condiciones sin leerlos. Pero no sabes lo que ocurre después de ese clic. No sabes qué cláusulas aceptaste al marcar esa casilla. No sabes que, tras bastidores, servidores de Amazon Web Services están procesando tus datos. Y tampoco sabes que, si se desatara un apocalipsis biológico, esa misma empresa se reserva el derecho de utilizar armas de fuego para proteger sus instalaciones (Clausula 42.10). ¡Bienvenida a la ciberdemocracia!

Como explica Cecilio Boldo Almagro, experto en administración de sistemas informáticos en red, seguridad informática y servicios informáticos, “las cookies se usaban para el funcionamiento web, pero hoy analizan datos de usuario y personalizan lo que ves”. No hay disparos ni zombis. Entre términos aceptados sin leer y dispositivos que escuchan sin permiso, los ciudadanos han cedido el control digital.

En esa cesión, nace un nuevo conflicto: ¿es posible ejercer la democracia desde un entorno donde los algoritmos y las grandes corporaciones gobiernan? Bienvenido a la era de la ciberdemocracia, donde no se vota, se hackea. Como bien dice Cecilio “vivimos controlados y sin ser conscientes de ello” y el nuevo campo de batalla es tu conexión WiFi.


¿Qué es la ciberdemocracia?

¿Qué es el BlockChain? – Funcionamiento y riesgos || Fuente: Dot CSV

La ciberdemocracia es la participación política a través de medios digitales. No solo votar online o firmar peticiones en Change.org, sino también vigilar al poder, denunciar abusos y organizar protestas desde la red. A diferencia del activismo tradicional, el hacktivismo opera desde el anonimato y con herramientas tecnológicas avanzadas. Cecilio menciona que “es una forma de adaptarse falsamente a los nuevos tiempos”. Pese a que el blockchain debería asegurarnos seguridad, esta misma seguridad “la ofrecen grandes entidades que reciben dinero a cambio de información, con lo cual nunca puede llegar a ser fiable al 100%”.

En plena era digital, con algoritmos que deciden qué vemos y escuchamos, el ciudadano medio ha dejado de ser un receptor pasivo. No todo lo que se hace con un ordenador y una causa es lo mismo. Algunos lo usan para manipular elecciones o propagar fake news. Según Fortinet, los ataques digitales en Europa crecieron un 38% en 2024. El ciberdelito tiene fines personales, como el robo de datos o dinero. Y el ciberterrorismo utiliza ataques informáticos para causar daño masivo, como en hospitales o sistemas financieros. El hacktivismo busca cambiar estructuras con motivaciones políticas o sociales. Este último implica acciones como la filtración de datos confidenciales, sabotajes digitales o ataques DDoS, muchas veces rozando la ilegalidad. El problema, apunta Cecilio, es que la ciberdemocracia «nunca podrá llegar a ser el rostro del poder ciudadano, por el simple hecho de que es vulnerable y no es de todo fiable«.


Ciberresistencia

Fuente: propia

¿Quién vigila al que vigila?”, se pregunta Cecilio. Gobiernos, corporaciones y plataformas nos observan. Pero también hay ciudadanos que, desde su casa, acceden a sistemas para vigilar a los poderosos. En 2024, el INCIBE gestionó más de 97.000 incidentes de ciberseguridad, un 16,6% más que en 2023. La mayoría (casi el 68%) afectaron a ciudadanos, mientras que el resto impactó a empresas y autónomos, lo que refleja el creciente riesgo digital para toda la sociedad.

Según informes de ciberseguridad, España ha sido blanco de ataques cibernéticos organizados por colectivos como Anonymous, Guacamaya y, más recientemente, NoName057(16). En el contexto de la guerra en Ucrania, este grupo prorruso ha realizado ataques sistemáticos contra infraestructuras digitales en Europa, con debido a su apoyo al gobierno ucraniano. Sus operaciones incluyen ataques DDoS que han dejado fuera de servicio páginas gubernamentales españolas, el Ministerio de Defensa y otras entidades públicas y privadas clave. Aquí nos preguntamos: ¿dónde termina el activismo político y comienza la ciberguerra?

N.R. Centeno, experto en Economía y realizando su tesis doctoral en el desarrollo de civilizaciones, patrones históricos y su predicción el futuro menciona como “el Ministerio de Juventud de año pasado, dirigido por Sira Rego, inició la campaña por el Día de la mujer y de la niña con temática de princesa de Disney, utilizando IA para hacer los carteles. Hubo una movilización en redes y consiguieron tirar la campaña […]. Es una cosa interna dentro de un gobierno bastante seria que te hayan tirado una campaña y es algo que parece casi distópico». Continúa explicando como «miles de personas dentro de un solo país pueden organizarse y decir popularmente que no están a favor y, como esto funciona, ya es una medida democrática, es sufragio universal directo«.

Entrevista a Edward Snowden y su documental «La revelación del espionaje masivo de la NSA» || Fuente: The Guardian

Hacktivismo financiero

Por otro lado, esta misma fuente explica el caso de GameStop, un ejemplo fascinante de hacktivismo financiero. En enero de 2021, miles de usuarios del foro de Reddit r/WallStreetBets impulsaron una movilización sin precedentes en la bolsa de valores: comenzaron a comprar acciones de GameStop, una empresa que los grandes fondos de inversión daban por muerta y contra la cual estaban apostando mediante ventas en corto.

El precio de las acciones se disparó artificialmente, obligando a los gigantes financieros a recomprar a precios altísimos para cubrir pérdidas. El resultado: una crisis bursátil de varios días, miles de pequeños inversores ganando millones, invirtiendo en masa, y grandes fondos perdiendo fortunas. N.R. Centeno explica que el valor no solo se construye a partir del rendimiento empresarial, sino por la confianza colectiva que se deposita en él: «Siempre va a ser el que se refleja por la presencia mayoritaria”. La comunidad digital se convirtió, entonces, en un actor económico real.

Este caso no solo evidenció el poder de una comunidad digital para alterar los mercados financieros, sino que reveló una transformación estructural del acceso al mercado bursátil. El poder ya no reside únicamente en los grandes fondos de inversión, sino también en la mayoría que, desde sus casas, pueden movilizar capital y desestabilizar o salvar empresas enteras:

“el mayor riesgo que hay con la ciberdemocracia, realmente, está precisamente ahí. Está en cuando ya no es movimiento en redes o ruido, es directamente que miles de personas accedan a los mercados pulsátiles.”

N.R. Centeno

Esta irrupción masiva está directamente relacionada con la aparición de “mercados bursátiles con menos regulación”, como los criptos o los derivados sin mediación, que “son mercados que son realmente destinados a personas de bajos recursos, que no pueden permitirse un mediador, […] ni siquiera te hace falta un banco.” Estas plataformas democratizan el acceso a la inversión, pero también erosionan los mecanismos tradicionales de control y estabilidad.

Así, el temor institucional no se limita al impacto económico, sino que es, como explica la fuente, una inquietud profundamente social: “cuando vengan de miles de millones de personas, que igual ni siquiera tienen que estar organizadas, será una cosa que ver. Eso es lo que está dando especial miedo.”

Explicación Gamestop Fuente: Bolsa para principiantes

Entre la ética y la ley: ¿el fin justifica los medios… periodísticos?

En la era digital, el periodismo ya no depende exclusivamente de redacciones, imprentas o emisoras. Pero también está sujeto a una nueva forma de censura: la algorítmica. «Solo vemos lo que quieren que veamos o noticias locales que nunca llegan a la luz” dice Cecilio. Lo que antes eran redacciones bajo presión, hoy son noticias invisibles que no alcanzan audiencia. “La informática te permite seccionar lo que quieres mostrar, a quién, cómo, durante cuánto tiempo, etc”. En China, el uso de VPN está limitado y el acceso a información independiente pasa por un estricto control estatal. En Irán, ante protestas, se interrumpe el acceso a Internet y hasta a la electricidad. Ya no hace falta cerrar un periódico: basta con que un algoritmo silencie una historia.

El Código Penal español, en sus artículos 197 y 264, castiga el acceso no autorizado a sistemas. Pero si ese acceso revela información de interés público, ¿sigue siendo solo delito? Cecilio plantea la pregunta clave: “Si accedes sin permiso, es ilegal. Pero si descubres algo relevante, ¿no debería ser legítimo?”. Si descubres corrupción, ¿debería ser ilegal contarlo solo porque el método fue cuestionable? En la ciberdemocracia se abre un dilema ético en los medios: ¿Cómo equilibrar el derecho a informar con la legalidad del origen?


El nuevo ágora está cifrado

Hoy el debate público ya no está en las ruedas de prensa ni en los medios tradicionales. Se mueve en plataformas cifradas como Telegram o Signal, donde también nacen movimientos sociales o campañas de desinformación. Incluso foros como Nulled.to, clausurado en Valencia en 2025, operaban como mercados paralelos de datos y herramientas de ataque. ¿Cómo reporta un medio lo que ocurre en espacios invisibles para el lector promedio?

La tarea del periodista exige nuevas competencias: verificación de contenidos, rastreo de fuentes y validación técnica. Herramientas como TinEye para imágenes, Whois para dominios web o VerificAudio para audios manipulados se vuelven aliadas del reportero digital. “Tú puedes verificar un documento con autofirma, o rastrear una imagen hasta su origen. La clave está en saber usar las herramientas adecuadas”, recuerda Cecilio. La credibilidad ya no basta con contrastar fuentes, en la ciberdemocracia hay que auditar el código fuente de la verdad.


La redacción se volvió una trinchera invisible

El hacktivismo, a menudo fuente incómoda para el periodismo, plantea desafíos éticos y jurídicos. “Se les persigue porque están usando medidas cuestionables para conseguir esa información y siempre van a perseguir a la persona que va en contra de lo que tú expones”, argumenta Cecilio. ¿Debe un medio publicar lo filtrado por un hacker? ¿Hasta qué punto se valida una fuente anónima? Casos recientes demuestran que los videojuegos, las redes sociales y hasta los foros de memes pueden ser campos de batalla informativa.

En la ciberdemocracia, los medios enfrentan una paradoja: nunca hubo tanto acceso a la información, pero nunca fue tan difícil distinguir entre lo verdadero, lo manipulado y lo omitido. El periodismo ha democratizado el acceso, pero también ha sido desplazado por canales alternativos y desinformación viral.

La pregunta ya no es solo quién informa, sino quién decide qué merece ser informado. ¿Puede el periodista ser hoy el nuevo hacker cívico? ¿O está siendo reemplazado por filtros algorítmicos que dictan lo que aparece en portada?

RECOMENDACIONES

«The Snowden Files» de Luke Harding

Este trepidante relato periodístico narra la historia real de Edward Snowden, el exanalista de la NSA que filtró miles de documentos secretos revelando la existencia de un sistema global de vigilancia masiva por parte del gobierno estadounidense. A través de una narración clara y documentada, el libro expone los dilemas éticos de la seguridad frente a la privacidad, el poder de los estados sobre los ciudadanos y el papel del periodismo en la era digital, convirtiéndose en una lectura esencial para comprender los desafíos de la ciberdemocracia y el control en el siglo XXI.

Fuente: Bruna Tablisto

«Cypherpunks: Freedom and the Future of the Internet»

Junto a otros activistas digitales, Julian Assange escribe esta obra que advierte sobre los peligros del control estatal y corporativo en la red. A través de un diálogo entre figuras clave del movimiento cypherpunk, el libro defiende el cifrado y las tecnologías de anonimato como herramientas esenciales para proteger la privacidad, la libertad de expresión y la democracia en la era digital. Es una lectura provocadora y urgente que plantea que, sin una acción consciente por parte de la ciudadanía, Internet podría convertirse en la herramienta de vigilancia más poderosa jamás creada.

Fuente: Internet Archive

Deja un comentario

Descubre más desde Aula en Red-Acción

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo