REPORTAJE | La narrativa transmedia en el periodismo digital se ha convertido en una de las principales transformaciones informativas de los últimos años. La digitalización y la aparición de las nuevas plataformas han cambiado significativamente la manera de hacer periodismo. Antes, existían únicamente las noticias cerradas, difundidas en prensa, radio o televisión. Ahora ha pasado a ser algo más abierto, algo que se mueve a través de diferentes formatos y canales. Esto permite ampliar y complementar las historias.
Dentro de este contexto, surge el periodismo transmedia definido como la narración de un mismo relato pero en diferentes medios y lenguajes, como vídeos, textos, redes sociales… En él, cada plataforma aporta una pieza única y complementaria. Además, su objetivo no es solamente informar, sino implicar a la audiencia haciendo que participe activamente en el contenido. Estos pueden hacerlo mostrando su opinión públicamente, ampliando el contenido o simplemente difundiéndolo.
«El periodismo transmedia existe desde la invención de la radio»
Ernesto Rosillón
Pero, ¿cómo se ha producido esta y de qué manera está redefiniendo la relación entre los medios de comunicación y sus públicos?
Del contenido aislado al ecosistema narrativo: el salto al periodismo transmedia en la era digital
Al principio, los medios funcionaban de forma bastante simple, su función era producir piezas por separados y difundirlas. Existían artículos en prensa, reportajes en televisión o crónicas en radio. Pero, cada uno iba por su lado, es decir, rara vez tenían relación o se mezclaban.
Sin embargo, con la expansión de internet y el auge de las redes sociales todo empezó a transformarse. La información pasó de ser lineal a convertirse en una narrativa transmedia en el periodismo digital, donde todo está conectado.
A día de hoy, el periodismo ya no se basa en elaborar un producto y pasar al siguiente. Es algo más complejo, algo con más vida, es decir, en la creación de un producto que esté en constante cambio. En este sentido, cobra mucha importancia el storytelling. Este término se conoce como la forma de construir y contar historias de manera más narrativa, envolvente y adaptada a cada plataforma.
A partir de aquí, es donde el periodismo transmedia toma su papel. Este adapta cada contenido generado al lenguaje adecuado para poder difundirse a través de cualquier plataforma.
Además, dentro de este hay un elemento crucial: La audiencia. Sin estos, el periodismo transmedia no podría exisitir. Ellos son los que ya no se limitan a consumir la información. Ahora comentan, comparten, interpretan y en varias ocasiones, también producen contenido, ampliando la narrativa.
En el fondo, no ha cambiado únicamente la historia, sino también la manera en la que la recibimos. El público ha pasado de ser un espectador pasivo a formar parte activa del propio proceso informativo.
El papel de las fuentes en el ecosistema transmedia del periodismo digital
Para comprender cuál es el funcionamiento del entorno digital, es fundamental contar varios tipos de fuentes. Estas permiten observar el fenómeno desde varios ángulos o perspectivas.
En primer lugar, están aquellas fuentes que aportan al producto información contrastada y fiable. Estas son conocidas como las fuentes profesionales y consituyen periodistas y expertos que trabajan en medios de comunicación. Los primeros en verse afectados por los cambios en la forma de contar la información.
En segundo lugar, están aquellas que proporcionan un marco teórico sólido. Las fuentes documentales que constituyen estudios académicos e informes. Estas ayudan a poner en contexto estos cambios y a entenderlos desde un punto de vista más teórico. Como ejemplo de fuente documental, el análisis de Aula en Red-Acción sobre las oportunidades y riesgos de la narrativa transmedia profundiza en su impacto en el periodismo digital.

Y por último, las que le dan sentido a este fenómeno comunicativo, las fuentes de audiencia. Estas están construidas a base de usuarios de RRSS y comunidades digitales.
La combinación de estos tres tipos de fuentes permite construir una visión más completa de esta nueva dinámica comunicativa. Y, a su vez integra la perspectiva profesional, el análisis teórico y la participación activa de la audiencia.
Dos casos, dos contextos: del Caso Malaya al Caso Koldo
Para observar esta evolución, resulta útil comparar dos casos muy mediáticos y similares, pero separados en el tiempo:

El Caso Malaya, dado en la primera década de los 2000, se desarrolló en un momento donde el entorno digital estaba a principios de su asentamiento, es decir, la cobertura informativa dependía exclusivamente de los medios tradicionales.
Aunque internet ya existía, predominaba el uso de la prensa escrita y la televisión, entre otras, porque su uso era limitado y hubiera resultado muy complicado interactuar de esta forma con la audiencia.
Por ello, la forma de narrar estos relatos era más lineal, cerrada y controlada por los medios, ya que eran quienes decidían la información que se difundía y sobre todo, cuando y de qué manera se publicaba.
Por otro lado, el Caso Koldo se desarrolla dentro de un contexto completamente distinto, marcado por un entorno digital plenamente consolidado. La información no solo se publica en medios digitales, sino que también circula por redes sociales, donde se comenta, se reinterpreta y genera conversación constante.
En este caso, el relato no es único ni está cerrado, sino que vive una actualización continua y constante a través de distintas plataformas. Esto permite que el público tenga acceso a la información e interactúe con ella.
Asimismo, la audiencia no solo consume la información, sino que la comparte, la cuestiona y, en algunos casos, contribuye a darle otro significado o enfoque.

Elena Carrasco, una usuaria con un alto nivel de consumo informativo en el entorno mediático, narra lo siguiente sobre esta evolución:
Foto: Elena Carrasco / Archivo personal

La audiencia en el periodismo transmedia y la narrativa digital
Uno de los cambios más importantes del periodismo transmedia tiene que ver con el papel de la audiencia. Antes, el público recibía la información de forma pasiva, sin apenas margen de intervención. Hoy, en cambio, los usuarios participan activamente. Estos comentan, generan debate en RRSS, comparten contenidos y contribuyen a que la información llegue a mucha más gente.
Esta transformación también ha sido percibida por los propios profesionales del sector:

María Clemente / Archivo personal
Además, no solo difunden contenido, también crean sus propias versiones con memes o hilos en X. De esta forma, toma lugar las nuevas formas de contar y entender la actualidad.
Pero como todo, esta participación también tiene su lado negativo. Este nuevo escenario plantea retos importantes para el periodismo. Entre ellos, la verificación, la lucha contra la desinformación y la necesidad de mantener la credibilidad en un entorno cada vez más saturado de contenidos.
El futuro de la narrativa transmedia en el entorno digital
El periodismo transmedia no es solo una moda pasajera, sino un cambio profundo en la forma de entender la información dentro de la narrativa transmedia en el periodismo digital. No solo ha cambiado la manera de contar las historias, sino también la relación entre los medios y su audiencia.
La comparación entre el Caso Malaya y el Caso Koldo deja claro hasta qué punto la tecnología influye en cómo se construyen los relatos. Se ha pasado de historias cerradas y unidireccionales a otras mucho más abiertas, dinámicas y participativas.
En este nuevo contexto, el reto para los medios ya no es solo informar. También consiste en construir historias coherentes en diferentes plataformas sin perder el rigor ni la calidad. Al final, el futuro del periodismo pasa por saber adaptarse a este entorno y aprovechar todo lo que ofrece el universo transmedia.







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