REPORTAJE | La inteligencia artificial ya no se puede tomar como algo residual o sin importancia, y más si nos centramos en el mundo del periodismo. A lo largo de los años se ha ido transformando en un recurso bastante clave dentro de cómo funcionan hoy los medios. En España también se nota ese cambio, aunque no en todos los sitios al mismo ritmo, ni de la misma forma. Según el Informe Anual de la Profesión Periodística 2024 de la Asociación de la Prensa de Madrid, el 29% de periodistas utiliza IA de forma esporádica y un 7% la integra de manera habitual, mientras que el 64% aún no la emplea. Cabe destacar usos principales tales como tareas de apoyo, ya sea la transcripción y la traducción.
Cada persona ve este caso de una manera muy distinta . Según el Digital News Report España 2024, un 44% no esta cómodo con noticias automatizadas, mientras que el porcentaje restante acepta la mejora cuando la IA se usa en forma de apoyo al periodista. Además, el marco regulatorio europeo cada vez empieza a influir más en este ámbito. El Reglamento (UE) 2024/1689 podrá aplicarse a partir de 2026.

Entre eficiencia y riesgo
En el periodismo especializado, la IA no sustituye al periodista, pero sí mejora sus capacidades a un nivel bastante alto. Permite analizar grandes cantidades de información, detectar patrones y automatizar procesos. Sin embargo, estos avances también pueden implicar ciertos riesgos, como errores plausibles, sesgos o nuevas formas de desinformación.
Para entender de forma más visual cómo la inteligencia artificial está transformando el trabajo periodístico, este vídeo muestra algunos de sus usos actuales en los medios de comunicación:
Como se puede ver, la IA ya está dentro de tareas como el análisis de datos o la automatización de contenidos, aunque siempre bajo la supervisión de un humano cualificado en el tema.
De la herramienta al sistema
La IA aplicada al periodismo se centra en herramientas clave dentro del mundo de la tecnología. Se permiten crear con su ayuda redacción de resúmenes, lo que deja tiempo para trabajos de mayor valor periodístico y en los que se necesitan emplear más horas de trabajo.
Los modelos de lenguaje permiten sintetizar documentos, generar borradores y adaptar contenidos a distintos formatos, aunque su uso sigue centrado en tareas de apoyo. La visión artificial resulta esencial para la verificación de imágenes y vídeos en un contexto donde las falsificaciones son cada vez más sofisticadas e indetectables. Ademas se pueden analizar datos y ayudan a ver si ocurren manipulaciones o algo por el estilo, mejorando así los procesos de verificación.


Los sistemas de recomendación están transformando el acceso a la información: el 66% de los usuarios ve noticias por algoritmos. Esto plantea una serie de retos como la creación de burbujas informativas y posibles sesgos en el consumo de noticias
Cada vez se utilizan más datos en el periodismo, sobre todo porque hay temas que sin números se vuelven difíciles de entender; aun así, no basta con soltarlos sin más, sino que es importante saber trabajarlos y darles sentido. Por eso, además del texto, se recurre cada vez más a gráficos y visualizaciones que permiten ver la información de forma más clara y rápida. Al final, la clave no está en tener muchos datos, sino en saber cómo usarlos para que realmente se entiendan.
Cambio estructural en la profesión
La inteligencia artificial no solo introduce nuevas herramientas, sino que orienta al periodista hacia la supervisión, la verificación y la interpretación. Para entender cómo está cambiando esta profesión desde dentro, hablamos con Víctor Tirado, community manager y responsable de formación en inteligencia artificial en el CIFP Escuela de Hostelería Simone Ortega.

Víctor Tirado: “Creo que la inteligencia artificial, igual que en otras profesiones, va a tener un gran impacto a corto plazo»
Su planteamiento refleja un cambio de fondo en la profesión: las tareas más rutinarias tienden a desaparecer, mientras que el valor del periodista se desplaza.
Pero este cambio no solo afecta a las redacciones, sino también a otros sectores como la hostelería, donde la tecnología empieza a tener un papel cada vez más importante. Le hemos preguntado a Manuel Bovia, director de formación de la Cámara de Comercio, cómo está afectando la inteligencia artificial a los perfiles profesionales en sectores como la hostelería y la comunicación, y qué habilidades serán clave en los próximos años.

Cámara de comercio de Madrid
Manuel Bovia: «La inteligencia artificial es un cambio más, como ha habido a lo largo de la historia»
Su análisis apunta a una evolución del mercado laboral: más que eliminar empleo, la IA está redefiniendo los perfiles y aumentando la exigencia de especialización, pensamiento crítico y capacidad de adaptación.

Y en el día a día de las redacciones, esta transformación ya se está viviendo en medios digitales. Destacamos el caso de Alcorcón Hoy y Móstoles Hoy. Hablamos con Joaquín Parejo, director de estos periódicos, para entender cómo se está aplicando la IA en el trabajo diario de las redacciones.

Joaquín Parejo: «En el periódico lo utilizamos para ideas, para cuando queremos organizar información y cuando queremos tener algún concepto»
Dentro del sector también crece una preocupación clave: el impacto que puede tener en la calidad de la información. Le hemos preguntado si la inteligencia artificial está ayudando a mejorar el periodismo o si, por el contrario, existe el riesgo de perder rigor en los medios digitales.

Fuente: AlcorcónHoy
Joaquín Parejo: «Nos ayuda sobre todo al análisis»
Su experiencia nos indica cómo la IA ya no es una tendencia futura, sino una herramienta que empieza a integrarse en el trabajo del día a día del periodista. Aún así sigue generando retos de suma importancia.
Cronograma de adopción (2026–2046)

Desde 2026, la IA en el periodismo estará marcada por la regulación europea, que obligará a usarla con transparencia y supervisión humana. En una primera fase, se centrará en automatizar tareas internas como redacción de borradores, análisis de datos y verificación.
A medio plazo, los medios integrarán la IA en el uso y producción diario. Ya sea, tanto combinando periodistas, como algoritmos. Todo esto para que de esa manera se puedan ofrecer contenidos más personalizados. Esto hará que haya en un futuro redacciones más pequeñas, pero más especializadas.
A largo plazo, el modelo será claramente conversacional. El usuario podrá interactuar de forma directa con los contenidos mediante asistentes y sistemas inteligentes, en línea con el calendario de aplicación de la normativa europea. En este escenario, el valor del periodista estará en interpretar, contextualizar y generar confianza.
Análisis crítico
El impacto de la IA plantea retos relevantes en varios niveles:
En el plano legal, el Reglamento europeo establece obligaciones de transparencia para evitar la desinformación. Esto da pie a que los medios deberán identificar los contenidos generados o asistidos por IA para mantener la confianza del público.
En privacidad, la Agencia Española de Protección de Datos destaca que no se pueden usar datos sensibles. Sobre todo a la hora de tratar datos personales en procesos que están automatizados, donde el riesgo de vulneración es mucho mayor.
Al centrarnos en la calidad informativa, varios estudios de la BBC indican que hasta el 45% de respuestas generadas por IA contienen errores de gran importancia. Esto lo que hace es reforzar la necesidad de verificación humana. Por ello, el papel del periodista como filtro y verificador sigue siendo de vital importancia para garantizar la fiabilidad de la información.
Pero dejando los riesgos de lado, hay una gran duda que se nos plantea en este escenario tan significativo: ¿la IA va a destruir empleo o transformarlo? Esto nos decía el director de formación de la Cámara de Comercio:

Manuel Bovia: “No creo que la IA elimine puestos de trabajo, sino que los va a cambiar y a adaptar a nuevos parámetros»
Su forma de verlo nos da a entender que va a haber un cambio progresivo antes que una desaparición del empleo. Aunque, eso si, con importantes retos, tanto en el apartado de fiabilidad como en el de adaptación.
Además, la dificultad para detectar contenidos generados automáticamente hace que se necesite mejorar el método periodístico. Si nos referimos a la audiencia, la IA es mejor aceptada como herramienta de apoyo que como, propiamente, sustituto del periodista.
Conclusiones
Al final, el futuro de lo que nosotros denominamos como periodismo especializado, ya no pasa por el simple hecho de crear contenido en mayor volumen. Sino ya por mantener le esencia con rigor, contexto y, sobre todo, credibilidad. La inteligencia artificial podrá tanto optimizar procesos como facilitar la escritura, pero si nos centramos en el criterio profesional, nos damos cuenta de lo complicado que resultara sustituirlo. Todo esto al igual que la capacidad de interpretar la realidad de manera profunda.
Ya sabemos que la IA puede generar textos… pero no entiende como un humano las historias que realmente importan. Ni cual es el motivo por el que importan, ni de que forma deben contarse. Y es ahí, en la elección, el enfoque y la responsabilidad donde, claramente, el papel del periodista sigue siendo insustituible.








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