OPINIÓN| Muy pocas veces nos preguntamos al pinchar en una página web cuáles son los elementos visuales que nos han conducido a ella. Sin darnos cuenta, una parte de nuestro sistema cognitivo es el que interviene a la hora de seleccionar un sitio web, ya sea porque nos atraen sus colores, sus imágenes, su contenido o la clasificación de este. Esto es lo que conocemos como Diseño web.
Además de las estrategias aplicadas en cuanto al posicionamiento web, los diseñadores utilizan estas herramientas para conseguir un mayor número de visitas. Lo que desconocemos es que muchos de estos elementos han sido colocados de manera premeditada con el objetivo de atraer nuestra atención, para que su web resulte mucho más atractiva que las otras.
Entonces nos hacemos las siguientes preguntas: ¿Cuáles son aquellos aspectos que nos resultan atractivos de una página web? ¿Cómo influyen en nuestra mente?
Sabemos que, dentro del periodismo, el formato digital se ha ido convirtiendo en el protagonista de las informaciones, sustituyendo al tradicional formato en papel. Nuestros lectores están a tan solo un «click» de permanecer en nuestra web o irse de ella. Por esta razón, el diseño en un periódico digital será clave para que nuestras informaciones sean leídas.
Para abordar esta cuestión, Lara Jiménez, estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual, nos responde a algunas incógnitas sobre cómo influye en nuestra mente el uso de los colores, tipografías y el diseño en general:
Psicología del consumo
Los diseñadores siempre nos verán a nosotros, los usuarios, como consumidores. A partir de esta idea surge la psicología del consumo, basada siempre en cómo funciona la mente del consumidor de la web. En el proceso de este tipo de neurociencia, se intenta analizar, dentro de un grupo de usuarios, cuáles son los procesos mentales y emocionales que siguen a ese grupo de personas a la hora de consumir el contenido web.
Un ejemplo de la psicología de consumo dentro de nuestro entorno habitual sería el de la distribución de los productos del supermercado. Si nos fijamos bien, dentro de un mercado debemos recorrer varios pasillos antes de llegar a los productos de primera necesidad como el pan o la leche. Esto se desarrolla de esta manera para que el consumidor, en su camino a esos productos, se encapriche con otros que no son de tanta necesidad.

Psicología del consumo en el diseño web
Igual que en el supermercado utilizan este tipo de técnicas, lo mismo pasa en el diseño de una página web. La función principal del diseñador debe ser primero despertar el interés del usuario y, después, conseguir seducirle con el contenido. Conseguir que el usuario quiera quedarse.
Esto no se consigue solamente con los colores, el tamaño de las letras ni la forma de los logotipos. Uno de los principales requisitos del diseño web es que sea funcional, es decir, que el usuario se sienta cómodo usando nuestro sitio. Una página que visualmente es increíble, pero que luego no es funcional, no cumplirá el objetivo.
Primer contacto con la web
Se tiene en cuenta como premisa fundamental que para que el diseño web sea funcional, primero la página debe de ser rápida y eficaz. Según algunas investigaciones sobre el posicionamiento en internet realizadas por Google, si el usuario entra en nuestro sitio web y permanece al menos un minuto, ya es todo un logro.
Sabemos que los tiempos en la vida real no son iguales que en la red. En internet es mucho más fácil saltar de una página a otra si no te gusta su contenido o si no encuentras en ella lo que estás buscando. Teniendo esto en cuenta, uno de los retos de los diseñadores es conseguir que el usuario tenga un primer contacto con la web de al menos 30 segundos.
Estos primeros 30 segundos son los que van a hacer que en la mente del usuario se desarrolle una imagen de marca y también determinará si el usuario está dispuesto o no a confiar en el contenido que se está ofreciendo.
Influencia del color y las fuentes
Aproximadamente un 90% de la información que registra el usuario al entrar en un sitio web está relacionada con las emociones que este ha sentido al visualizarlo. Para ello, los colores y el buen uso de estos son de gran importancia. Un diseñador debe saber seleccionar aquellos que más útiles le sean para generar interés. Esto no quiere decir que existan colores que sean mejores que otros, ya que todo dependerá de las emociones que la web quiera transmitir.
Un sitio web que vaya dirigido a productos para niños, por ejemplo, no usará colores agresivos ni oscuros como el rojo o el negro, sino que intentará centrarse en colores más suaves como los tonos pastel. Cada color tiene atribuida unas connotaciones psicológicas diferentes. Marco García, diseñador gráfico, nos cuenta en su canal de Youtube “Marco Creativo” cuáles son las sensaciones que puede producir cada color:
Otro factor importante, aunque no lo parezca, es el espaciado entre letras y párrafos, el tipo y el tamaño de la fuente, los titulares, etc. Leer en internet no es igual de cómodo que hacerlo en papel, ya que los riesgos de producir cansancio en la vista son mayores. Por ello, el texto en la web debe centrarse en no agobiar al lector, pero que tampoco sea escueto en cuanto a contenido. En otras palabras, debe transmitir al usuario serenidad, equilibrio y ligereza.
Las imágenes
Por norma general, los logotipos de las páginas web suelen colocarse en la parte superior izquierda de la pantalla, ya que es la zona en la que el usuario centra más su atención. También suelen colocarse justo en el centro de la pantalla, aunque no es tan habitual.
Además del logo, el diseñador web debe centrarse en que las imágenes sean atractivas y que reflejen el mensaje de manera clara. Por otro lado, la homogeneidad será uno de los aspectos que más ayuden para seducir el interés del usuario. Esto quiere decir que los colores de las imágenes y su posición deben estar relacionados entre ellos. Sería un error garrafal mezclar imágenes en blanco y negro y luego en color sin ningún tipo de coherencia. A pesar de que el usuario no se dé cuenta, esta falta de homogeneidad la perciba de forma negativa.
Por último, la funcionalidad y la usabilidad
Todos los componentes que hemos comentado anteriormente no serán de utilidad si la usabilidad y funcionalidad de la web no es eficaz. Es de vital importancia para los diseñadores asegurarse de que la página no sufre errores técnicos y que el usuario pueda desplazarse de manera rápida y eficiente a través de ella. Para comprender mejor esta idea, el INESSEM Bussines School nos aporta un vídeo explicativo sobre el concepto de usabilidad:
En conclusión, ser un diseñador web no requiere ser un experto de la psicología humana, ni mucho menos. Sin embargo, tener algunos conceptos psicológicos en cuenta será de ayuda para que un sitio web cumpla su objetivo de visitas.







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